¿Podrías creerlo?

Un personaje en la antesala de la presidencia del CEN del PRI, forjado en los más turbios laberintos de la política nacional, miembro del grupo más vetusto de su partido, está a punto de asumir la presidencia de ese instituto político, cuna de corrupción institucional. ¿Ya identificaste de quién se trata? ¡Claro! es Manlio Fabio Beltrones.

El próximo presidente del PRI es uno más de los corruptos dinosaurios de su partido. Partido que nuevamente hace honor a su arraigada costumbre del dedazo. Peña Nieto designó a Beltrones en sustitución de César Camacho, prueba contundente de que las prácticas antidemocráticas y amañadas siguen vigentes en ese partido, la democracia no es para ellos. Lo que cuenta en el PRI es lo que impone el gran jefe, no obstante que pregonan que el partido se está transformando. ¿Podrías creerlo?

Conociendo las inclinaciones del virtual presidente del PRI, Peña le puso un freno de mano en la persona de su prima Carolina Monroy del Mazo, quien será la secretaria general del partido. La “estrategia” es acotarlo en sus ambiciones presidenciales para que no le haga mosca a ninguno de los tres delfines que Peña tiene cobijados para sucederlo.

Beltrones ya manifestó su incondicional sumisión al gran tlatoani, afirmó que se inicia la “sana

cercanía” entre el presidente y el partido. Lo que no mencionó es que en Los Pinos le dieron órdenes de reportar directamente a Peña. Que sana cercanía ni que nada.

Hace unos días en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio dijo con su engolado estilo: “el mundo ha cambiado drásticamente y la organización y oferta política priistas deben ponerse al día para incorporar la voz de la diversidad social y ser una opción representativa y confiable para todos quienes anhelan construir un mejor país”. Demagogia al más puro estilo priista. ¿Creerá Beltrones en sus propias palabras? Efectivamente, el mundo ha cambiado drásticamente, pero el PRI no. No creo posible que un hombre con un discurso tan caduco tenga algo positivo que aportar a México.

Con un Manlio de la vieja guardia al frente de un herrumbroso PRI, será imposible que atraigan a los  jóvenes, ellos rechazan las viejas y torcidas prácticas políticas, más que nada las peroratas grandilocuentes que no convencen a nadie. En poco menos de tres años hemos confirmado que el PRI de hoy sigue siendo el vetusto PRI de ayer.

 

jaimemarinsr@jmarin.com