Que Poca… Vergüenza

A pesar del desprestigio que carga cada uno de ellos debido a sus erráticos y extraños manejos políticos, el tricolor Jorge Arana “El Pariente”, y el “Niño Verde” de Jalisco, Enrique Aubry, ambos miembros de los dos partidos más desprestigiados de México, están de regreso para exprimir nuevamente el presupuesto y promover sus intereses particulares, no las causas del pueblo. En la próxima legislatura serán diputados plurinominales en el Congreso del Estado. Deben conservar el fuero, por si las dudas. Que poca… vergüenza.

Esto demuestra una vez más que ni el PRI ni el Partido Verde aprendieron la lección que les dejó la pasada elección. Premian con una curul pluri a dos individuos a quienes deberían exigirles cuentas por su participación directa en el escandaloso asunto López Castro, el cual estuvo a punto de afectar al erario de Jalisco con más de 58 millones de pesos.   

Arana y Aubry, han dado mucho de qué hablar, debido a su incompetente trayectoria durante la LVlll legislatura cuando fungían como diputados locales.

La historia inicia en 2009, ambos eran parte del grupo que aprobó el contrato con la Consultora López Castro para rescatar dinero que supuestamente el Congreso había pagado de más en impuestos. El acuerdo fue que se pagaría a López Castro 4 de cada 10 pesos rescatados, sin embargo ese “rescate” nunca se logró.

A principios de 2010 la Consultora demanda al Congreso de Jalisco reclamando un pago de poco más de 48 millones de pesos, además de intereses moratorios del 5 por ciento mensual.

El 30 de octubre de 2014 el Juzgado Tercero de Distrito en materia civil, envío un documento al poder legislativo requiriéndole información que acredite el pago del Adeudo a la Consultora López Castro por más de 58 millones de pesos.

En noviembre de 2014, el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, calificó como un robo al pueblo la determinación del juez para pagar los 58 millones de pesos.

Después de tres años de pleitos legales, López Castro se desistió del cobro millonario. De no haber sido así, una vez más el pueblo hubiera tenido que pagar torpezas ajenas.

Arana y Aubry no debieran ser diputados, sin embargo sus respectivos partidos los premian con una plurinominal en el Congreso local. Una prueba más de que lo que rifa en estos decadentes partidos, PRI y PVEM, son las influencias, no la eficiencia y menos la integridad. Que poca… vergüenza.

 

jaimemarinsr@jmarin.com