Barrabasadas

Se dice que Marta Sahagún siempre ha padecido complejo de inferioridad debido a su limitada estatura. Aborrece la palabra "chaparrita", aunque alguien se la exprese con afecto.

Sahagún conoció a Fox en 1994. En 1995 se convirtió en su "mano derecha".

Me comentaron que en los primeros meses de su relación profesional, a Marta le molestaba que Fox, al dirigirse a sus audiencias no hiciera referencia al género femenino, la razón de esa molestia tiene su origen en su complejo.

En virtud de la enorme influencia que desde siempre Marta ha ejercido en Fox, lo forzó a hacer mención del "sexo débil" en sus discursos, sin embargo, la señora Sahagún perdió de vista el bajo nivel cultural de nuestro personaje de marras, y fue ahí donde surgieron las primeras barrabasadas idiomáticas de Fox. En una presentación en público, para darle gusto a su asesora, se refirió a sus coterráneos como guanajuatenses y guanajuatensas.

Fue así como Fox inició la corrupción de nuestro idioma, debido a la enorme exposición que fue adquiriendo en los medios de comunicación. Primero como candidato a gobernador por Guanajuato. Más adelante, debido a su obsesión por llegar a la presidencia, siguió metiendo la pata con su estilo rustico y primitivo cada vez que se presentaba en público. Encarrerado en su campaña hacia a la grande, sus barrabasadas se hicieron cotidianas.

Su presencia en los medios adquirió proporciones desmesuradas. Una vez en la silla presidencial sus apariciones en radio y TV le dieron máxima exposición a sus "neologismos". Se le atribuyen entre otros: participantes y participantas, miembros y miembras, aspirantes y aspirantas, testigos y testigas... Éstas son solo algunas de las muchas aberraciones que Fox cometió corrompiendo nuestro idioma. Hay muchísimas más.

Desafortunadamente, el pueblo mexicano, que en su mayoría cojea de la misma pata, se ha dejado influenciar y las barrabasadas de Fox se han vuelto moda. Hoy día muchos políticos (casi todos) y "comunicadores" las han hecho suyas, al grado de que se ha incrementado esta aberrante y absurda costumbre.

El colmo de colmos se manifiesta en los mensajes que emite LA CÁMARA DE DIPUTADOS, una institución que debiera dar ejemplo de congruencia, en sus spots radiofónicos remata con la frase: cámara de diputados y diputadas. A ese grado ha llegado la estupidez. Hazme el fabrón cavor. 

Jaimemarinsrjmarin.com