Mala memoria

La memoria es una cualidad que muchos han perdido y que otros, por su conveniencia simulan que la perdieron. Tal es el caso de Manlio Fabio, un señor que después de medrar en más de media docena (como los mil usos o los todólogos) de puestos en el PRI, finalmente la "revolución le hizo justicia" y alcanzó el güeso que por años estuvo correteando: la presidencia del CEN de su partido.

Hoy, con el asunto de las candidaturas independientes, y con el desprestigio del PRI ganado a pulso, este partido ya está vislumbrando un escenario adverso para las elecciones de 2018, debido entre otras cosas al desastroso papel que hasta el momento Peña ha desempeñado. Esa es la razón por la que Manlio pretende hacerse el olvidadizo al criticar a quienes se están enfilando como posibles candidatos a la presidencia de México promoviéndose a sí mismos.

Había una vez un gobernador en el estado de México que aspiraba a la presidencia, cualquier asunto por mínimo que fuera, como develar una placa de un supuesto "destacado" mexiquense, se convertía en noticia de primera plana en los diarios y de "prime time" en la tele, con el apoyo de su aliado Televisa. Si el gobernador estornudaba, era noticia.

Cuando el gobernador terminó su mandato, siguió siendo noticia. Su partido, aun sin declararlo candidato oficial, lo proyectó como el futuro presidente de México, pasando por alto lo que Beltrones pretende haber olvidado en beneficio de su partido: la promoción personal muy anticipada de su eventual candidato

¿Quién pagó y de dónde salieron los recursos para la exagerada y apabullante promoción personal de Peña Nieto, tres años antes del banderazo "oficial" de las campañas políticas de 2012? Promoción que incluía entre muchos medios la televisión y las revistas del corazón, cursis como ellas solas.

La promoción personal de Peña Nieto lo presentaba más como un personaje de telenovela que como un político serio con conocimiento y méritos propios para alcanzar la presidencia.

No estaría mal que Manlio Fabio se haga asesorar por personas con buena memoria para que le hagan una reseña detallada de la promoción personalizada de la que en su momento su presidente abusó.

Debido a la sumisión existente entre los vasallos del PRI hacia el gran Tlatoani, los aspirantes a la presidencia no pueden manifestar su deseo hasta que éste lo designe, vaya democracia. 

jaimemarinsr@jmarin.com