Tenía que ser

En Jalisco los electores votaron por el cambio. Razones sobran, el pueblo rechazó al deteriorado bipartidismo, el cual solo ha dado nefastos resultados en Jalisco, incluyendo los municipios del área metropolitana de Guadalajara. La gente, cansada de tantos abusos e ineficiencia decidió encausar su voto hacia quienes representan los anhelados cambios. Tenía que ser.

La paciencia del pueblo llegó a su límite con asuntos como la intromisión del padre del gobernador en las pasadas elecciones, intromisión que no fue sancionada debido a la impunidad  que han disfrutado siempre los políticos de la partidocracia. Ya basta dijo el elector.

Las torpezas, bravuconadas, mentadas de madre al pueblo y una corrupción galopante de los funcionarios del sexenio pasado, entregaron al PRI la gubernatura, los principales municipios del área conurbada y la mayoría en el congreso local. Le llaman voto de castigo. Ese voto volvió a ejercerse ahora a favor no de MC, sino particularmente a favor de Enrique Alfaro en Guadalajara y Pablo Lemus en Zapopan, ellos dejaron muy atrás a sus adversarios, merced a su empuje y propuestas.

SE avizoran buenos cambios en el panorama político de Jalisco. Con el nuevo gobierno municipal en Guadalajara se pondrán en marcha las acciones que tanto necesitamos en la capital de nuestro estado. Ahora sí a tomar en cuenta a la población para solucionar las inaplazables necesidades que requiere y demanda la nuestra capital. A trabajar unidos ciudadanos y gobierno  para ubicar a Guadalajara en el lugar puntero que le corresponde en el ámbito nacional

La esperanza es una arraigada característica en la naturaleza humana. Cada elección ciframos renovadas esperanzas en los cambios que favorezcan nuestra condición económica y social. Las más de las veces esa esperanza se ve frustrada con el actuar inoperante de los hombres en el poder. Tal fue el caso del tristemente célebre Vicente Fox, quien gozando de un capital político inédito no supo qué hacer con él y lo echo por la borda. Sus promesas se desvanecieron, y tanto las tepocatas como las víboras prietas siguen campeando –esperemos que no por mucho tiempo- en el horizonte político nacional. En Jalisco los nuevos gobiernos municipales y el congreso local tienen que hacer la diferencia.

Bienvenidos los nuevos gobiernos municipales.


jaimemarinsr@jmarin.com