A la una, a las dos y a la 3de3

La iniciativa ciudadana 3de3 exhorta a los funcionarios públicos a transparentar su declaración patrimonial, fiscal y de intereses. Como era de esperarse, esta iniciativa se ha topado con infinidad de barreras en el Congreso. Los funcionarios públicos -con raras excepciones- no tienen interés en apoyarla. La iniciativa propone que quienes ocupan cargos en el gobierno actúen con honradez en el desempeño de sus funciones. Solo eso.

Aquí en Jalisco,  Aristóteles ordenó a los miembros de su gabinete que cumplieran con la iniciativa 3de3, aunque no les dijo que por razones de integridad profesional ésta debe ser veraz, fidedigna, sin “maquillajes”. 

Debido a la mala fama que distingue a los funcionarios públicos de aquí, allá y acullá, sabíamos de antemano que en el supuesto de que entregaran sus declaraciones, éstas estarían falseadas, incompletas; adecuadas a sus intereses. Así resultó. Los 27 funcionarios que las presentaron, según ellos, son más pobres que un ratón de bodega, no obstante que casi todos siempre han medrado del erario. Aun así, hubo otros que de plano no la presentaron. Probablemente su patrimonio, su situación fiscal y sus intereses tienen su origen en las putrefactas aguas de la corrupción.

Salta a la vista la falta de voluntad política de los miembros del gabinete estatal para terminar de una vez por todas con la corrupción y la impunidad en Jalisco. Ninguna de las declaraciones presentadas corresponde a la realidad, están falseadas.

Desafortunadamente la iniciativa 3de3 no cuenta con herramientas legales para verificar la información aportada por los funcionarios estatales.  No existe ningún método de escrutinio para determinar la veracidad de las 27 presentadas, aunque nadie las compulse, sabemos que no se apegan a la verdad.

Las leyes deben proveer herramientas para combatir la corrupción. En nuestro país la corrupción de los funcionarios públicos es uno de los principales agravios al pueblo. De acuerdo con el índice de percepción 2015 de Transparencia Internacional, México se ubica en el lugar 95 entre 165 naciones. El Banco de México y el Banco Mundial coinciden en que la corrupción en México equivale al 9 por ciento de PIB. El INEGI calcula que el monto alcanza 347 mil millones de pesos al año.

Llegó la hora señores senadores, urge aprobar las leyes anticorrupción de una vez por todas.

jaimemarinsr@jmarin.com