Huecas palabras

El pasado 24 de febrero, 17 meses después de la "desaparición" de los 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa, Peña Nieto se hizo presente en Iguala para encabezar en aquella ciudad la celebración Nº 76 del día de la bandera. El mandatario no fue bien recibido, debido a la incompetencia mostrada por su devaluado gobierno en el penoso caso de los 43. Para empezar, no le prodigaron los aplausos que sus incondicionales lo tienen acostumbrado. Muchos de los asistentes al acto se mostraron molestos por su presencia debido a que dejó pasar mucho tiempo antes de presentarse en Iguala, entidad donde se perpetró el crimen que hasta hoy día no se ha resuelto, independientemente de que tampoco se ha eliminado la inseguridad que de tiempo atrás padece Iguala.

En la ceremonia EPN comentó que Iguala --ciudad donde surgió la primera bandera nacional-- no puede quedar marcada por los acontecimientos de 2014, refiriéndose sin mencionarlo a lo sucedido a los infortunados estudiantes. "Iguala, dijo, es un municipio emblemático de nuestra historia nacional, no puede quedar marcado por estos trágicos acontecimientos. Su gente merece ser conocida por su fortaleza, su calidez y su firme carácter para alcanzar logros a favor de su comunidad". El objetivo de estas huecas palabras fue darles coba a los lugareños presentes en el acto. Los políticos son campeones en el empleo de frases alagüeñas para obtener la simpatía de la audiencia. En esta ocasión el objetivo no se logró. La trascendencia del acontecimiento del 26 de septiembre de 2014 en Iguala es una fecha que pasará a la historia de México y el mundo, pese al discurso de Peña Nieto para que se olvide.

Un punto que Peña Nieto omitió, fue mencionar que la pena que embarga a las 43 familias de los estudiantes desaparecidos sigue latente. La trascendencia del acontecimiento quedará impresa en los anales de la historia de nuestra nación, y la imagen de Peña Nieto y de su equipo investigador quedará manchada para siempre, debido a la desafortunada "verdad histórica" de Murillo Karam, la cual los integrantes del Grupo Interdisciplinario de expertos Independientes (GIEI), designados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIPH), para investigar el acontecimiento, han echado por tierra con pruebas sólidas científicamente probadas.

La historia es implacable, presidente.

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