Deseo frustrado

Finalmente los vecinos del otro lado de la frontera norte eligieron a su próximo presidente. Acá de este lado, durante más de un año muchos mexicanos manifestábamos incertidumbre por aquello de que Trump ganará la presidencia de EU. Ahora que ganó, la incertidumbre se incrementa: ¿cumplirá este nefasto personaje las amenazas que profirió contra México y los mexicanos durante su campaña?

Existen fundadas sospechas de que las amenazas se hagan realidad, aun así, aquí en territorio Azteca tenemos asuntos muy importantes por resolver, los cuales desde hace más de 80 años estamos padeciendo  con  gobernantes  corruptos,  que  sin  amenazarnos  nos han jodido, aunque su intención –dicen-- no haya sido levantarse en las mañanas con ese propósito, pero que nos han jodido, nos han jodido.  

Con las elecciones en Estados Unidos, las pillerías made in México pasaron a segundo término. ¿Qué ha pasado con el tal Javier Duarte, ya lo localizaron o siguen solapándolo?

El asunto de Duarte es solo uno de cientos que  han manchado la imagen de México en el ámbito internacional. Están pendientes de resolver muchos asuntos más de otros políticos saqueadores, que además de enlodar nuestra reputación, han arruinado nuestra economía y el futuro de millones de mexicanos –que han abandonado su país por falta de oportunidades--  estos políticos corruptos acabaron con nuestro prestigio internacional. Hoy, la imagen de México en el extranjero está muy devaluada, donde quiera que se presenta Peña Nieto lo abuchean. Bajo esta vergonzosa realidad, encarar de igual a igual una relación con el gobierno gringo entrante nos pone en desventaja, Trump, Obama y muchos mandatarios más de todo el mundo, identifican al gobierno mexicano como corrupto.

Para colmo, es probable que en breve empiecen a darse actos de intolerancia contra nuestros paisanos radicados en Estados Unidos. Los discursos incendiarios de Trump durante su campaña se harán realidad.

Para rematar, el gobierno mexicano no tiene el personal calificado para enfrentar la eventual catástrofe que se avecina. La señora Ruiz Massieu no es la indicada para hacer respetar los intereses y la dignidad nacional, carece de capacidad y personalidad para ese puesto, en conclusión, nuestro gobierno adolece de autoridad moral y profesional para enfrentar la situación.

Perdió Hillary, se frustró nuestro deseo.

jaimemarinsr@jmarin.com