Alegría mexicana

Hoy haré a un lado un asunto que quería tratar, referente a tres “insignes” magistrados: Vega Pámanes, Leonel Sandoval y Alberto Barba; quienes a últimas fechas han dado mucho de qué hablar debido a “extrañas” prácticas que manchan su investidura, además de la red de complicidades que han tejido en su beneficio. Con este trio y algunos personajes más que cobran como jueces y magistrados en el poder judicial, nos aterra damos cuenta en manos de quién está el máximo tribunal de justicia de Jalisco.  

Por salud mental decidí pasar por alto este asunto y otros de inseguridad, corrupción e impunidad que acaparan las páginas de los diarios nacionales e internacionales. Hoy, estimado lector, compartiré contigo una vivencia muy particular.

El domingo pasado se vivió en Tlaquepaque una auténtica fiesta mexicana rebosante de flores y alegría. Las calles principales las cerraron a los automóviles y las decoraron con motivos y ofrendas del “día de muertos”. Cientos de personas gozamos de una experiencia excepcional. Por doquier deambulaban familias que disfrutaban de una auténtica fiesta mexicana. Niños y adultos lucían singulares maquillajes y vestimentas propias de esa conmemoración. Entre las damas destacaba el atuendo que José Guadalupe Posada hizo universalmente famoso: La Catrina, esa festiva representación de la muerte que desde principios del siglo XX quedó grabada para siempre como una de las muchas tradiciones nuestras. Las niñas destacaban ataviadas como La Catrina.

Gracias a la gente noble, la gente de a pie que conforma nuestro México, preservamos los rasgos característicos de nuestra identidad nacional a pesar de las avasalladoras influencias que nos llegan de afuera. Los mexicanos de buena cepa honramos nuestras raíces y compartimos en santa paz con la familia y con amigos nuestras conmemoraciones. Hacemos a un lado las adversidades. Disfrutamos esos momentos únicos, después de todo, la fiesta y la alegría son parte de nuestra naturaleza, lo que nos distingue como pueblo, le encontramos --sin mucho esfuerzo--  el lado bueno a la vida.

¡Viva México!

jaimemarinsr@jmarin.com