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Esta vez Leonel no resistió el vendaval

Como se lo adelantamos en nuestra edición de ayer, el magistrado Leonel Sandoval Figueroa, padre del Gobernador Aristóteles Sandoval, dejará hoy el Poder Judicial cuando se apruebe en el pleno la licencia que solicitó por dos meses.

Esta vez Leonel no resistió el vendaval, como lo había logrado en otras ocasiones que sus polémicas decisiones y su intenso activismo a favor de las causas político-electorales de su hijo lo colocaban en el ojo del huracán.

La más reciente polémica que desató fue en julio pasado, cuando al igual que antier que su hijo el mandatario estatal tuvo que salir a decir que le había pedido que solicitara licencia y dejara las campañas, el sábado 12 de julio en el V  Consejo Político Estatal, ante la presencia de su dirigente nacional César Camacho, Aristóteles expresó que ninguna “expresión política interna estaría por encima del partido”, para tratar de amainar la tempestad provocada por la publicación de un presunto informe interno del CEN del PRI en el que se consideraba una amenaza el protagonismo y la influencia del padre del gobernador a través de su organización MAS por Jalisco.

Mucho se habló de él también cuando desplegó un intenso cabildeo entre sus compañeros magistrados en diciembre del 2012, cuando ya su hijo era gobernador electo, hasta lograr los suficientes votos que lo convirtieran en presidente del Supremo Tribunal. Aspiración a la que también le hizo renunciar su hijo por el desgaste político que le ocasionaría al arranque de su gobierno en marzo siguiente.

Pero en realidad, en mayor o menor medida, el magistrado Leonel Sandoval ha dividido opiniones desde la campaña de Aristóteles a la alcaldía de Guadalajara en 2009 y en la de gobernador en 2012, cuando priistas ajenos a su Movimiento MAS (siglas de Maestro Aristóteles Sandoval) por Jalisco, le reprochaban crear estructuras paralelas al PRI, cosa que siempre negó.

Aquellas crisis las logró sortear. La de esta semana no, por el tamaño del error.

No fue porque mandara en la campaña del candidato priista a la alcaldía de Guadalajara, Ricardo Villanueva Lomelí, como algunos lo concluyeron y lo escribieron desde el DF cuando les contaron una versión de lo que aquí pasaba, lo que ocasionó el torbellino. De hecho el discurso que emproblemó al magistrado, a su hijo el Gobernador, al PRI y su candidato, no se dio en campaña como se vendió, sino cuando éstas aún no iniciaban. Pero igual lo grave fue que en el audio se oye a un magistrado invitando a cosas ilegales como que priistas se registraran como observadores electorales, a presumir apoyos del Tribunal Electoral y al afirmar que el gobernador apoya en todo a Villanueva.

Lo que viene ahora es esperar a lo que digan los tribunales de si las afirmaciones del hoy magistrado con licencia constituyen una especie de delito electoral “en grado de tentativa”. Si eso pasa, los contendientes del PRI tendrán sin duda una causa de nulidad electoral que alegar en caso de derrota y Leonel su último vendaval. Veremos.  

 

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