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¿Y de qué nos ha servido el Pronapred?

Ayer se presentó por primera vez una nueva encuesta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que diseñó conjuntamente con la Secretaría de Gobernación (Segob) con el objetivo de recabar información que nutra las políticas públicas para prevenir el delito especialmente entre los jóvenes de este País.

Se trata de la Encuesta de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia, que se conocerá por sus siglas como la Ecopred, la cual se levantó en el 2014 con jefes de hogar y jóvenes de 12 a 29 años en casi 98 mil viviendas en 47 ciudades de las 32 entidades de México.

El gobierno mexicano detectó esa necesidad en 2012, en el contexto de una ola de severa violencia que aún no cesa, con el objetivo de tener información más precisa para medir los factores de riesgo que según expone el Inegi, se le presentan al joven en su “contexto individual, familiar, escolar, laboral y comunitario, entre los que se encuentran: acoso escolar, maltrato físico, robo con o sin violencia, amenazas, extorsión, acoso por las características personales del joven y violencia sexual”.

Los resultados más relevantes de esta primera medición, que el Inegi asegura es la primera en su tipo en el mundo, los encontrará en esta edición con el apartado correspondiente a lo que se encontró en Jalisco. El estudio completo lo encuentra en la página del Instituto.

Una primera utilidad que le podríamos dar a nivel local a esta primera edición de la Ecopred sería cruzar los resultados con lo que han hecho aquí las autoridades de los municipios de la Zona Metropolitana con los casi 300 millones de pesos que han recibido en los últimos dos años del Programa Nacional para la Prevención del Delito (Pronapred), que es parte del Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia (PNPSVD) que se impulsa en este sexenio desde la Segob como su “estrategia integral” contra el crimen organizado y la inseguridad.

¿Qué acciones implementaron en cada ayuntamiento con esos recursos? ¿Qué impacto tuvieron y en qué grado disminuyeron, por ejemplo, los factores de riesgo que se midieron en esta encuesta?

En julio pasado MILENIO JALISCO se dio a la tarea de buscar las respuestas a esas y otras interrogantes de lo logrado con el Pronapred y lo que se encontró fue un programa operado sin criterios claros y con una amplia gama de actividades sin una justificación razonable y manejados con altos niveles de opacidad y discrecionalidad, sin evaluaciones claras ni ningún tipo de rendición de cuentas.

¿Cómo podemos asegurar que no se trata de recursos desperdiciados o mal empleados por programas que no están ayudando a los policías municipales a tener menos trabajo, o en el peor de los casos, que haya corrupción? ¿Están los jefes policiales enterados de estas acciones y se les ha involucrado de alguna forma?

La Ecopred debe obligar a las autoridades municipales metropolitanas que están por irse a hacer un corte e informar qué hicieron con estos recursos que eran para tratar de bajar los altos niveles de inseguridad que padecemos y de lo que nada han informado. Veremos.


jaime.barrera@milenio.com

twitter: @jbarrera4