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¿Quién prometió privatizar 9 km de la costera 200?

Uno de los principales estímulos para circular por la carretera 200, que une la Costa Sur con la Costa Norte de Jalisco, es transitar el tramo que cruza la zona de la reserva de la biósfera Chamela-Cuixmala. Es esa parte la que ofrece las mejores y casi únicas vistas panorámicas de las bellas bahías y caletas que unen mar y montañas de la costa jalisciense. No por nada se han asentado ahí desde hace casi cinco décadas algunos de los proyectos turísticos más exclusivos del país, y los anuncios de nuevas inversiones para construir destinos turísticos para el jet-set internacional no dejan de llegar.

Tal vez por ello la nota más leída ayer en nuestra página www.milenio.com/jalisco fue la de mi compañero Agustín del Castillo, en la que reveló la autorización que da la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para desviar la carretera costera 200 justo en esta zona, lo que además de afectar las selvas secas de Chamela-Cuixmala, prácticamente privatizaría los más espectaculares 9 kilómetros que ahora disfrutan todos los automovilistas y turistas que visitan esa región, también conocida como Costalegre.

Lo que preocupa e irrita es el sigilo y el discurso y acciones contradictorias que operó la Semarnat en el caso.

Por un lado, negoció en octubre con organizaciones pro ambientales como la UNAM, los responsables de la reserva y la propia Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) con las que acordó no modificar el trazo, ya que, concluyeron en un expediente oficial, era menos dañino para el ecosistema ampliar la propia carretera 200 (obra que inició con el sexenio peñista en la zona Costa Norte) que clausurarla y construir otra ruta.

Pero por otro lado, la Semarnat les ocultó a los representantes de estas instituciones el permiso que había expedido cuatro meses antes, en mayo 28 del año pasado, con el que autoriza el cambio de trazo, bajo el argumento de que pasaría a 980 metros de la reserva de la biósfera.

Aunque funcionarios del gobierno estatal se dijeron sorprendidos de la autorización de este nuevo trazo de la carretera 200, en la nota de seguimiento al tema que presenta hoy el propio Agustín del Castillo, la Semarnat asegura que el proyecto de desviar más de 9 kilómetros este camino hacia la selva, fue notificado a la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, pero que nunca recibió una respuesta en la que manifestara estar de acuerdo o en desacuerdo con esta decisión.

Por eso la primera pregunta es si el gobierno de Jorge Aristóteles Sandoval efectivamente conocía ya la autorización de este nuevo trazo y si apoyará o buscará detener ese proyecto y garantizar el libre tránsito en el tramo más atractivo de la carretera 200.

La otra es: ¿Quién prometió privatizar 9.2 kilómetros de la costera 200 y a cambio de qué? Tal vez algo pueda responder también el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, quien tiene contemplada hoy una visita a Jalisco.

twitter: @jbarrera4   

jaime.barrera@milenio.com