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Promesa peñista fallida

Como pasó en junio de este año con las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Pública (Envipe 2017) que presentó ayer el Inegi, dejan claro que el gobierno priista de Enrique Peña Nieto no logró su promesa electoral de disminuir los niveles de violencia con los que recibió al País de manos del panista Felipe Calderón.

Los números del SNSP ubicaron a mayo pasado como el mes más violento en los últimos 20 años que se iniciaron los conteos oficiales de las denuncias recibidas en las procuradurías y fiscalías de los estados, al sumar 2 mil 186 homicidios dolosos. Más que en mayo de 2011, que hubo 2 mil 131, en lo que fue el momento más crítico de la llamada guerra contra el narco del gobierno calderonista, y de la ola de violencia generada que Peña prometió erradicar.

La Envipe 2017, que midió incidencias delictivas del 2016, crece prácticamente en todos los  indicadores, lo que confirma el fracaso de la estrategia alternativa ofrecida por el gobierno  peñista. Aquella que ofrecía mayor coordinación entre fuerzas castrenses, policías federales, estatales y municipales, y de una política pública integral de recuperación del tejido social en los polígonos con los más altos niveles delincuenciales del País.

Creció a 34.2 el porcentaje de hogares que tuvo al menos una víctima de delito; subió del 2015 al 2016, de 23.3 a 24.2 millones el número de víctimas con lo que llegamos a una tasa de 28 mil 788 víctimas por cada cien mil habitantes.

La Envipe 2017 refleja además cómo ha crecido el problema de la violencia contra las mujeres, lo que confirma los pocos resultados que han dado la implementación de las alertas de género. Aunque históricamente los hombres son victimizados en mayor proporción que las mujeres y en 2016 los agredidos hombres fueron 9.1 por ciento mayor que las mujeres, la brecha se redujo. En 2015 las mujeres victimizadas fueron 26 mil 467 y para 2016 la cifra subió a 27 mil 609, mientras que el número de hombres atacados bajó de 30 mil 181 a 30 mil 124.

El delito más cometido siguió siendo el robo o asalto en la calle o en el transporte público, seguido de la extorsión, el fraude, el robo total o parcial de vehículo, las amenazas verbales y el robo en casa habitación.

La Envipe calculó en 1.1 por ciento del Producto Interno Bruto el costo a los ciudadanos por la inseguridad, al fijar en 5 mil 647 pesos el gasto promedio de las personas por alguna afectación a consecuencia del gasto en medidas de protección o de las pérdidas que les provoca el delito.

Por donde se le vea, entonces, el tema del combate a la inseguridad y el propósito de pacificar al País quedó en una promesa fallida del actual gobierno federal.

jaime.barrera@milenio.com

twitter: @jbarrera4