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Los presos hablaron, ¿qué sigue?

El autogobierno delincuencial y el hacinamiento, los dos fenómenos que son a la vez causa y efecto de la crisis del sistema penitenciario mexicano, quedaron, como era de esperarse, debidamente documentados en la primera Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (Enpol 2016) que dio a conocer este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Jalisco apareció en tercer lugar en el rubro de las cárceles con mayor sobrepoblación, sólo debajo de Baja California y el Estado de México. Persiste, pues, este foco rojo, principalmente en el núcleo penitenciario de Puente Grande. De las 338 cárceles visitadas por los encuestadores del INEGI en todo el País en el último trimestre del año pasado, 25 fueron de nuestra entidad.

Del nivel de saturación de las prisiones en Jalisco ya nos habían dado cuenta los reportes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y estudios privados como el Análisis Penitenciario realizado en enero de este año por el centro de análisis Jurimetría, que reveló que  Jalisco tiene 2 de las 8 cárceles más sobrepobladas del País, junto con el Estado de México, Nayarit y la Ciudad de México. El tercer lugar lo ocupa el Centro de Readaptación Social con un 285.82 por ciento de hacinamiento al tener 5 mil 965 reos en un penal construido para 2 mil 87. En el octavo lugar aparece el Reclusorio Preventivo de Guadalajara con un 180.12 por ciento de sobrecupo, con 6 mil 540 detenidos en un espacio diseñado para 3 mil 631.

Lo que aporta la Enpol 2016 es la vivencia de ese hacinamiento por parte de los reos. Lo cuentan al contestar parte de las 224 preguntas que constituyen el cuestionario de esta nueva encuesta del INEGI. Se puede decir, pues, que es la primera vez que se escucha de viva voz y de forma sistemática a quienes están privados de su libertad. Más de siete de cada 10 encuestados en las cárceles de Jalisco dijeron que habían estado en una celda con otros cinco reos.

Se les preguntó sobre su detención para ver si se cumplió el debido proceso, 4 de cada 10 aceptaron ser reincidentes. También qué delito cometieron para ser procesado, 60 por ciento fue por robo y 12.9 por ciento por robar casas.

De todos los abusos y atropellos que padecen por vivir en cárceles en manos del autogobierno delincuencial dieron detalles al responder cómo viven la vida intracarcelaria; de la infraestructura de sus centro penitenciarios en cuanto al acceso a servicios y bienes; de las características de las relaciones sociales en términos de violencia entre los internos y los custodios y autoridades de la prisión.

Mientras quedamos en espera de saber qué harán las autoridades responsables de las cárceles estales y municipales con lo expuesto por los presos, mañana seguimos con más de la utilidad que se le puede dar a la Enpol 2016.

jaime.barrera@milenio.com

twitter: @jbarrera4