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Partidos políticos en terremoto

El movimiento #PartidosDenSuDinero que se movió en redes la semana pasada para exigir a los partidos políticos donar sus prerrogativas para apoyar a los damnificados y la reconstrucción tras los sismos del 7 y el 19 de septiembre pasado, mutó ayer a la demanda #CeroDineroAlosPartidos con buenos resultados.

El PRI ganó la partida al resto de estos institutos políticos al mostrar mayores reflejos y renunciar a los 258 millones de pesos que les restaban del financiamiento público que recibieron para este año. Pero no sólo eso. Con la evidente intención de ganar simpatías y aliviar en algo su maltrecha imagen, el PRI hizo suya la exigencia popular de eliminar por completo el subsidio público a los partidos políticos para el 2018 que se juega la elección presidencial al proponer una reforma constitucional que elimine esta partida ya aprobada y que equivale a alrededor de 6 mil 800 millones de pesos sólo de las campañas federales. Otro tanto igual se destinará a las elecciones locales que habrá en nueve entidades el próximo año. En esta reforma, el PRI se apropia de otra vieja demanda para reducir el gasto en la clase política: la eliminación de los diputados y senadores plurinominales, que significaría reducir de 500 a 300 el número de diputados en la Cámara federal, tener 64 senadores menos, así como 438 diputados locales, que sumaría un ahorro de 11 mil 600 millones de pesos, cantidad superior a la bolsa del Fondo para Desastres Naturales (Fonden), y el Seguro Catastrófico contratado por el gobierno federal, que en conjunto alcanzan poco más de 10 mil millones.

Así pues, la magnitud de la tragedia, de la devastación y los miles de damnificados en Oaxaca, Chiapas, Tabasco, la Ciudad de México, Edomex, Morelos, Puebla y Guerrero, está a punto de provocar que se consiga lo que siempre se negaron a hacer los partidos políticos, incluso a inicios de este mismo año que se les pidió por la crisis del gasolinazo.

Llama la atención el cambio de postura del PRI, que no arropó en enero la propuesta de su gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, de eliminar el financiamiento público a partidos en años no electorales. Contrasta también con la actitud asumida por sus diputados federales que a medio año, no regresaron a la sesión la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, donde se dictaminaría la iniciativa del diputado local independiente, Pedro Kumamoto, conocida como #SinVotoNoHayDinero. Desde luego que el resto de los partidos tendrían que pagar un muy alto costo político de oponerse a esta propuesta, por lo que es muy probable que se apruebe. Eso es una buena noticia. De concretarse, habrá que cuidar que los partidos no vayan en busca de más recursos ilegales como ya pasa con los que reciben dinero del narco, de contratistas e incluso del erario. Y eso se puede lograr con un buen esquema de fiscalización y sanciones. Las prerrogativas de los partidos representa  el 25 por ciento de gasto electoral en México, por lo que habrá que buscar rebajas también en los súper sueldos y prestaciones de la alta burocracia del INE, de los OPLES y los tribunales electorales. Lo que es un hecho, es que los partidos temblaron para bien.

jaime.barrera@milenio.com

twitter: @jbarrera4