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El pacto por Obregón

Si el día 1 marcó diferencia, y ésta se confirmó con los 16 días que se ha mantenido libre de comercio ambulante la zona peatonal del centro tapatío, el arranque de la etapa 2 del programa de reordenamiento del comercio ambulante del gobierno alfarista de Guadalajara, en la calle Obregón, también contrastó radicalmente con lo sucedido en esa misma zona, en el último operativo similar realizado el 31 de octubre del 2014 y que pasó a la historia como "el viernes que el delito correteó a la ley".

Aquella tarde terminó con una serie de saqueos a comercios, destrozos (incluidos un auto y equipo de MILENIO JALISCO), pero lo más grave fue el riesgo en el que estuvieron muchos ciudadanos y la exhibida que se llevaron las corporaciones policiales de los tres niveles de gobierno que se propusieron un operativo para combatir la ilegalidad, y que fueron no sólo burlados sino doblegados por las mafias que dominan este polígono de la impunidad en pleno centro tapatío.

Factor clave para el exitoso inicio de esta segunda etapa del plan de reordenamiento de ambulantes, en la calle Obregón, que muy combativas organizaciones rematan centímetro a centímetro cada temporada navideña, fue el entendimiento y la coordinación entre el gobierno estatal priista de Jorge Aristóteles Sandoval, y el municipal naranja de Enrique Alfaro. Los policías municipales cuidando que no se instalaran los ambulantes en el espacio público liberado y los policías estatales liberando la vía del Macrobús que bloquearon los ambulantes como medida de presión, sin mayores incidentes. Es decir, cada quien en su ámbito de responsabilidad, una especie de Pacto por Obregón, que operó con eficacia el secretario de gobierno, Roberto López Lara, y aplicaron correctamente el Fiscal Eduardo Almaguer y el Comisario tapatío, Salvador Caro, quien inició los operativos la noche del martes. El acuerdo fue coronado con un inédito boletín conjunto firmado por el alcalde tapatío y el Fiscal en el que anuncian "que continuarán trabajando en conjunto para garantizar la paz y el orden en la zona". Paradojas de la política y del poder, ni con el ex alcalde priista Ramiro Hernández se logró esa sinergia ni ante los ambulantes ni en la comunicación.

La buena noticia para la ciudad es que tanto del gobierno municipal como del gobierno estatal entendieron que en materia de seguridad se deben borrar colores partidarios y actuar sin regateos ni cálculos políticos con los que perdemos todos. Habrá que reconocer, pues, el grado de madurez y generosidad mostrada por los funcionarios de ambos niveles de gobierno, pese al costo en sus militancias internas radicales que les reclaman hostilidades permanentes.

Esa actitud de cooperación la tendrán que mantener y consolidar si de verdad quieren dar el paso para inaugurar el ejercicio de la figura de extinción de dominio en la zona de San Juan de Dios, como lo refirió ayer el Comisario Caro, y que en el gobierno estatal se contempló desde 2013 en la zona de 5 de febrero. Mañana más del tema..

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jaime.barrera@milenio.com