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El modelo PRI de presupuesto participativo

Los primeros y mejores evaluadores serán los habitantes de Santa Paula y Jauja, colonias tonaltecas con altos niveles de marginación y pobreza, donde arrancará la semana próxima la aplicación del modelo priista de presupuesto participativo (PP).

Digo el modelo priista, no porque inicie en Tonalá, único municipio gobernado por el PRI en la ex Zona Metropolitana, sino porque hay que recordar que fue en 2010, en el entonces gobierno perredista de Enrique Alfaro en Tlajomulco, donde los contribuyentes, al momento de hacer su pago del predial, votaron por primera vez por la realización de una obra pública, de una lista que les proporcionaba la propia autoridad municipal. Repitieron el mismo modelo sus sucesores, ahora por el Partido Movimiento Ciudadano, Ismael del Toro y ahora Alberto Uribe.

Una de las cosas positivas de la competencia política en estos tiempos de consolidación de nuestra vida democrática, es que los políticos empiezan a entender que electoralmente es altamente rentable, tratar de mejorar las acciones de sus adversarios en sus gestiones de gobierno. Eso sin duda, irá en beneficio de la ciudadanía.

En ese sentido, aseguran ir en el gobierno de Jorge Aristóteles Sandoval, ahora que se han propuesto lanzar a nivel estatal esta iniciativa, en algo así como en una versión corregida y aumentada, a la implementada por el alfarismo desde inicios de la década. Concebirlo como "un proceso y no como un acto", se lee en el planteamiento.

El Gobernador le hizo el encargo a Miguel Castro, secretario de Desarrollo e Integración Social, uno de sus funcionarios con mayor credibilidad y buena imagen ante la ciudadanía.

Son cuatro los componentes con los que quieren marcar diferencia: a) incluir el ejercicio de presupuesto participativo dentro de la estrategia Vamos Juntos, que lanzaron en agosto pasado, en las zonas más pobres y conflictivas del centro e interior del estado, donde hicieron talleres y asambleas para priorizar necesidades y seleccionar los proyectos que se someterán a votación, con la ayuda de las urnas electrónicas del IEPC; b) añadir a los 400 millones de pesos del fondo del PP recursos de dependencias del Ejecutivo; c) suscripción pública y supervisión vecinal de las obras comprometidas y d) la designación de observadores de la IP (José Medina Mora), del sector social (David Pérez Rulfo y Augusto Chacón), y del Congreso (Pedro Kumamoto, primer diputado independiente).

Habrá que esperar su aplicación no sólo en Tonalá, sino en cinco zonas del interior del estado y evaluar costos y beneficios. Y ojalá que si este nuevo modelo, tomando en cuenta las proporciones municipales y estatales, supera al primero, los alfaristas revolucionen el suyo. Lograríamos así meter a la clase política y gubernamental en una espiral de mejora continua en beneficio de la comunidad. Algo así como menos grilla y más mística de servicio público.

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