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El mejor independiente al Congreso

Una de las novedades que presentaron las campañas electorales que hoy terminan fue la participación de los candidatos independientes, un anhelo por el que lucharon por años destacados liderazgos en todo el país para romper con el monopolio de los partidos políticos de ser los vehículos exclusivos de acceso al poder.

Un histórico avance sin duda, aunque, hay que dejarlo claro, hubo de todo entre los candidatos independientes aquí y en todo México.

Desde los políticos con largas trayectorias en uno o varios partidos políticos que usaron como liana esta nueva figura luego de que en los institutos en los que militaban no alcanzaron su postulación, hasta personajes cuya popularidad fue utilizada por los partidos políticos de siempre para pulverizar el voto o creaciones oficiales para usarlos como instrumentos de golpeteo.

De estas candidaturas independientes “patito” escribí aquí al arranque de las campañas para advertir que constituían toda una amenaza para esta conquista ciudadana en la historia política de México, ya que pervertían la figura lanzanda por esta nueva vía a candidatos con los peores vicios antidemocráticos y autoritarios de la partidocracia, o perfiles sin la trayectoria ni las credenciales para legislar o gobernar.

Insisto en que a esas simulaciones de candidaturas independientes habrá que cerrarles el paso para evitar que degeneren el objetivo de las candidaturas independientes de hacer crecer la calidad del debate político y del ejercicio de gobierno.

Por fortuna hubo ejercicios auténticos que refrescaron la contienda y propusieron nuevos modelos de relación entre el poder y los ciudadanos. Uno de los que más llamó la atención a nivel nacional fue el caso de Pedro Kumamoto, postulado por el movimiento Wikipolítica para ser diputado local por el Distrito X en Jalisco.

Este gestor cultural egresado del ITESO, que inició con el apoyo de 20 jóvenes fue ganando simpatías por la congruencia de su discurso desde que inició la recolección de firmas para alcanzar su registro, al grado de llegar con posibilidades de triunfo en uno de los distritos que fue bastión panista por años.

Durante las campañas poco se habló y se evaluó a los aspirantes a integrar la próxima legislatura local, pese a la crisis de credibilidad y prestigio que se ha ganado a pulso nuestro Congreso en la última década. Historias terribles de impunidad y corrupción se han arrastrado desde la oscurísima Legislatura LVIII, cuya trama de complicidades atrapó a la LIX y a la LX que termina este año.

Por ello se vuelve tan interesante y alentadora la posibilidad de que llegue un candidato libre de las lógicas partidistas que sea un verdadero defensor de los intereses ciudadanos a los que han dado la espalda las bancadas del PRI, PAN, PRD, Verde y del partido Movimiento Ciudadano (cuya inauguración en la vida parlamentaria de Jalisco dejó mucho que desear).

Ojalá por ello los votantes del Distrito X se animen y lleven al mejor candidato independiente a la Legislatura LXI, para ver si así cambiamos por fin la historia de degradación de nuestro Poder Legislativo.

twitter: @jbarrera4   

jaime.barrera@milenio.com