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La medición de Jalisco del INEGI en crisis

Con la nueva metodología de medición del ingreso en los hogares en México que aplicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), y que tanta polémica ha causado por los reclamos y el extrañamiento inicial que hizo de ella el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval), Jalisco aparece en el octavo lugar con un ingreso promedio por hogar en 2015 de 54 mil 917 pesos, que equivaldría a 4,576 mensuales, o a 152 pesos con 50 centavos al día.

En esta encuesta dada a conocer el viernes pasado, conocida como Módulo de Condiciones Socioeconómicas (MCS 2015), Jalisco apareció por debajo de Nuevo León, que registró un ingreso por hogar de 66 mil 836 pesos; Ciudad de México con 61 mil 622; Baja California Sur con 61 mil 361; Aguascalientes con 59 mil 434; Sinaloa con 58 mil 56; Sonora con 58 mil 17; y Chihuahua con 56 mil 15.

Las entidades con menores ingresos fueron Guerrero (27 mil 584), Oaxaca (28 mil 715), Chiapas (29 mil 648) y Veracruz (31 mil 328).

La polémica de esta nueva metodología de medición se disparó porque en este mismo reporte, los más pobres tuvieron un incremento en sus ingresos de 33.6 por ciento de 2014 a 2105, mientras que el incremento promedio de ingreso a nivel nacional por hogar subió 11.9 por ciento.

Estos repuntes inéditos en los ingresos en la historia estadística del INEGI despertaron las sospechas del Coneval, que reclamaron el repentino cambio en el método y exigieron su revisión; otras voces más rudas señalaron que con el cambio de dirección en el INEGI (con la salida de Eduardo Sojo y la llegada de Julio Alfonso Santaella) se había perdido independencia e incluso se estaban maquillando y subestimando las cifras de pobreza, por su cercanía con la Presidencia de la República.

Para pronto del INEGI reviraron y plantearon que, de entrada, el nuevo diseño de la encuesta estuvo a cargo del ex presidente Sojo, y que el objetivo era hacer ajustes para ponderar ingresos no reportados, y la tendencia natural que sucede en las encuestas de ingresos donde los ciudadanos dicen ganar menos de lo que reciben.

Aunque este desencuentro se ha atemperado con las reuniones entre INEGI y Coneval en donde se han analizado los nuevos procedimientos, los titulares de ambas instituciones, Santaella y Gonzalo Hernández Licona, fueron citados ya a comparecer ante la Cámara de Diputados, para aclarar el tema de la medición de la pobreza.

El tema es que esta polémica eclipsó un dato preocupante que reveló el MCS 2015: la profunda desigualdad en el ingreso que persiste en el país. Los del decil de mayores ingresos ganan casi 20 veces más (161 mil 568 pesos) que los de los deciles más bajos (8 mil 169).

Sin duda es indispensable que se aclaren los instrumentos y criterios de medición de la pobreza, pero lo urgente es que esa información sirva para diseñar políticas antipobreza más eficaces para reducir la creciente brecha de los que todo tienen y los que carecen de lo más básico.

twitter: @jbarrera4