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La marca Vallarta castiga a la edil de Pueblo Mágico

Desde tiempos de la Secretaría de Seguridad Pública en el sexenio anterior, como ahora en la Fiscalía General del Estado, el reproche de los mandos de la policía estatal era y es que muy pocas veces, o nunca, recibían llamados de las autoridades municipales para reportar situaciones anómalas que advirtieran de la presencia de la delincuencia organizada en sus regiones.

Esa circunstancia, argumentaban, les impedía tener información para afinar las tácticas y estrategias policiales  que les permitiera actuar con mayor rapidez y eficacia en situaciones de emergencia. En algunos casos, llegaban a suponer omisiones, negligencia, miedo, e incluso complicidad de los alcaldes con los cárteles de la droga dominantes en la zona.

Por eso le pregunté ayer en MILENIO RADIO a la alcaldesa de San Sebastián del Oeste, Yecenia Pulido Ávalos, si en algún momento de los casi dos años y medio de lo que va de su administración había hecho algún reporte o alguna petición de apoyo al gobierno estatal antes de la jornada de violencia que sacudió a su municipio, catalogado como Pueblo Mágico,  la tarde del lunes que fueron emboscados y abatidos por el narco 15 elementos de la Fuerza Única de Jalisco.

“No”, me contestó enfática, ”porque no nos hemos percatado, ni habíamos tenido ningún reporte, de hecho me atrevo a que se me haga la comparación con mis vecinos alcaldes, de la participación que he tenido en el Consejo Regional de seguridad, a la que siempre he acudido, excepto una vez por enfermedad (…) y ahí los únicos alcaldes que siempre hemos estado presentes somos Mascota. Mixtlán y nosotros, mientras que los otros mandan a su director de seguridad pública y a veces ni a ellos. Si a mí no me interesara el tema de seguridad pues no acudiría a las reuniones, o les pondría poco caso. Pero hasta cuando nos convocan en Guadalajara hasta allá vamos. Sin duda es un tema que debemos atender los alcaldes”.

Sin embargo la alcaldesa, que reconoce que en su pueblo hay tensión y temen si vendrá un nuevo ataque, se pregunta por qué si el ataque ocurrió en un extremo de su municipio, y ya en los linderos con Puerto Vallarta, la versión oficial del gobierno estatal ubicó el incidente en su poblado de Soyatán, cuando pasó muy lejos de ahí y mucho más cerca, a 10 metros, de la comunidad Las Palmas, enclavada ya en territorio vallartense.

Me dicen que se trató de cuidar la marca Puerto Vallarta, que luego del desplome de 2009 apenas recuperó en esta temporada vacacional aquellos niveles de afluencia turística y hoy está con un 100 por ciento de ocupación. Y quien pagó la factura fue la alcaldesa y su Pueblo Mágico, que también, hay que decirlo ha duplicado el número de visitantes en el actual trienio.

Pero habrá que esperar a ver qué le dicen las autoridades del Estado a la presidenta Yecenia. 

twitter: @jbarrera4

jaime.barrera@milenio.com