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La mafia festeja el 'gasolinazo'

Llama la atención que del gobierno federal, de los estatales y de los municipales vayan y vengan medidas para atenuar los costos del mayor aumento en la historia a los precios de la gasolinas y el diésel, y que nadie mencione ni proponga nada para enfrentar y combatir el creciente robo de combustible de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), convertido ya en el más lucrativo negocio de la delincuencia organizada, incluso sobre el cultivo y trasiego de algunas drogas. Un cálculo conservador del sector es que la gasolina robada supera ya el 10 por ciento del mercado con ganancias de alrededor de 25 mil millones de pesos anuales.

Seguro el hecho de que ni siquiera los refieran o los tengan en sus radares, y el que sus ingresos por esta actividad delictiva se les multiplicaron con el aumento sin precedente a estos hidrocarburos, tiene a las mafias con grandes festejos por el gasolinazo.

Las últimas cifras de Pemex y de la Procuraduría General de la República (PGR) dejan claro que la ordeña significa mucho más dinero que quizá lo que se logre con todos los planes de recorte y ajuste que las autoridades de todos los niveles de gobierno han prometido. De tener en el 2013 un promedio de 217 tomas clandestinas al mes, en 2015 ya estaba en 424 y en el 2016 llegó a 475. Pero lo más preocupante es que ante este crecimiento tanto los detenidos, las denuncias y los litros recuperados han ido a la baja en este mismo periodo. Eso hablaría de un desánimo en la persecución por los pobres resultados, o lo más grave, una franca colusión de las policías de todos los niveles y de las fuerzas armadas por el amplísimo poder corruptor que este ilícito negocio le da a los grupos delincuenciales. En 2013 se decomisaban más de 7 millones de litros mensuales, mientras que en el 2016 sospechosamente esa cifra cayó a 470 mil al mes.

En Jalisco el tema no nos es ajeno. Al contrario. La entidad se encuentra en el Top 5 por número de tomas clandestinas encontradas y en la categoría de municipios lideran Zapotlanejo y Tlajomulco desde el 2015. En el año que terminó se detectaron mil 499 perforaciones ilegales con lo que Jalisco se ubicó en cuarto lugar nacional, sólo debajo de Tamaulipas, Puebla y Guanajuato con más de dos mil cada una.

El joven director de Pemex, José Antonio González, se la ha pasado tratando de justificar el alza a las gasolinas por factores internacionales y hablando de los beneficios del fin del precio artificial de los combustibles y su liberalización, pero nada ha dicho de las cifras millonarias que se pierden por el creciente robo de combustibles y reparación de los cada vez más ductos dañados. Por eso, dentro de los planes para enfrentar al gasolinazo, Pemex y la PGR están obligados a romper la trama corrupta que inicia en los más altos mandos de la paraestatal y miembros del sindicato petrolero, y que son los que saben cómo y en qué momento hacer las perforaciones para ordeñar el patrimonio de la Nación coludidos con los capos de la delincuencia organizada.

jaime.barrera@milenio.com
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