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¿Hasta dónde llegará el PRI con "#LadyRegidora"?

Sigo pensando que el caso Elisa Ayón, quien fue expulsada como regidora priista e inhabilitada 10 años para ocupar un cargo público, es una excepción y no significa un avance o una evolución de nuestra clase política para combatir la impunidad y la corrupción, sino que es a toda luces un ajuste de cuentas y revancha política.

Sin embargo hoy vuelvo al tema, por la revelación que hizo el martes pasado el fiscal general del Estado, Luis Carlos Nájera, de que solicitó información a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para conocer el origen y el destino de los movimientos bancarios de #Lady Regidora en los últimos meses, cosa no menor por este tipo de solicitudes prácticamente inéditas en un ambiente donde reina la impunidad.

Varias preguntas surgen al saber que la investigación continúa. La primera: ¿Hasta dónde quiere llegar el PRI con el caso de la #LadyRegidora y por qué?

La incógnita surge porque el primer cálculo priista fue que con la pura licencia de la regidora, era suficiente castigo a aquel florido discurso en el que revelaba todo el modus operandi de la trama corrupta en la dirección de panteones de Guadalajara y con los comerciantes ambulantes.

El castigo creció a la inhabilitación por toda una serie de errores de Elisa como intentar recuperar su silla y sus quincenas en el Ayuntamiento primero apareciendo con su señorita Laura, que afirmaba ser la voz que invocó al “patrón”, para autoredimirse y luego rompiendo vidrios para entrar a la fuerza a su oficina.

Este desafío a las reglas no escritas del priismo en el que incurrió Elisa, atentaron de forma automática contra todo el sistema de componendas que domina en nuestra clase política. Eso fue lo que disparó la maquinaria de autodefensa que hizo que la Comisión de Responsabilidades del Congreso local actuara con una eficiencia y contundencia nunca antes vista.

El querer ir más allá y tratar de llegar hasta las últimas consecuencias del caso en el que seguro hay toda una red de funcionarios involucrados abre la oportunidad de romper con esa simulación y el control de daños que operó la clase política para cuidar sus intereses y eso es una buena noticia que habrá que esperar para ver si se concreta.

Mucho dependerá de lo que haya detrás de la motivación priista: ¿Dar un castigo ejemplar a Elisa por haber afectado severamente la marca del PRI? ¿Concluirle un proceso penal que la lleve a la cárcel para tener el argumento de que también se castiga a los de casa para neutralizar el reclamo panista de la justicia selectiva ahora que llegaron las órdenes de aprehensión contra los ex funcionarios emilistas?

Por lo pronto La CNBV establece que sólo puede otorgar la información que solicitó la fiscalía en casos donde se suponga lavado de dinero o financiamiento a terroristas, pero en el caso de Elisa es claro que lo que no cuadró son sus movimientos financieros que superaban por mucho sus ingresos como regidora. Habrá que ver, pues, si el alargar la novela de la #LadyRegidora significa un acto auténtico de combate a la impunidad. Al tiempo.

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