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Marichuy, los Wixárica y el narco

Una nueva amenaza para la comunidad huichol se suma a las ya añejas que representan los posesionarios nayaritas en tierras de los indígenas, que lejos de acatar los fallos de los tribunales para restituirles sus predios, los agreden en complicidad con autoridades de Nayarit e incluso de Jalisco.

Se trata de la creciente presencia de grupos de la delincuencia organizada que se han coludido con funcionarios corruptos y con los sectores radicales de los ganaderos y agroproductores  nayaritas para intimidar su lucha por recuperar las más de 240 mil hectáreas de su propiedad. Esa trama delictiva y corrupta ha permitido el incremento de la siembra y tráfico de diversos cultivos ilícitos, en particular de la amapola. En la zona norte del estado donde tan sólo en lo que va del año se han destruido en Mezquitic un plantío de 100 mil plantas en una superficie de 10 mil metros cuadrados; en San Martín de Bolaños, hallaron dos plantíos más con 37 mil 200 plantas en un total de 6 mil 200 metros, y otras 528 mil plantas de mariguana en 14 plantíos que suman 131 mil 700 metros, como nos informó en la edición de ayer mi compañero Agustín del Castillo.

De hecho, por este escenario, el gobierno tradicional atribuyó los homicidios de Miguel Vázquez Torres, último ex presidente de bienes comunales de San Sebastián Teponahuaxtlán y Tuxpan, y su hermano Agustín, a grupos mafiosos del CJNG, a quienes habían denunciado ante la Fiscalía de Nayarit, que encabezaba Edgar Veytia, y quien terminó detenido este año en Estados Unidos acusado de narco.

Antes de su muerte, los hermanos Vázquez Torres advirtieron de estas agresiones, pidieron más seguridad al gobierno federal y al estatal, y de la posibilidad de armar grupos de autodefensa. Tras sus asesinatos la autoridad tradicional ha manifestado que sus comunidades se encuentran desamparadas ante el acoso de estas mafias, y ha reiterado su petición a las autoridades, ya que de lo contrario han pensado incluso en “levantarse en armas”.

Coincide con este grito de auxilio de los wixaritari, la confirmación de que de la consulta lanzada en todas las comunidades que integran el Congreso Nacional Indígena resultó electa la jalisciense María de Jesús Patricio, como su candidata independiente a la presidencia de la República en el 2018. La postulación de esta mujer nahua de 57 años originaria y habitante de Tuxpan, Jalisco, ocurrió el domingo pasado en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, cuna del Ejército Zapatista, ayudará sin duda a visibilizar la problemática de la comunidad huichola. De hecho en febrero pasado que fue nombrada entre las posibles aspirantes del CNI, Marichuy, como le dicen sus cercanos, me comentó en MILENIO RADIO, que con su eventual candidatura no aspiraba a llegar al poder, sino tener un espacio en la carrera presidencial como tribuna para que se vuelva a voltear a la problemática de los pueblos indígenas, que me decía, se había recrudecido pese a todos los discursos de inclusión que vinieron hace 23 años con la irrupción del Comandante Marcos y el EZLN, en la selva chiapaneca en 1994. Promesas que se diluyeron sin avances notorios en sus comunidades hasta desaparecer con el paso del tiempo. Lo que pasa ahora en la comunidad Wixárica, es un claro ejemplo de ello.

jaime.barrera@milenio.com

twitter: @jbarrera4