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Que el "gasolinazo" queme los excesos partidistas

Comenté aquí al concluir la primera semana del año, luego de las múltiples manifestaciones públicas de inconformidad, que la única buena noticia del año, que paradójicamente había llegado con el gasolinazo, era la inédita participación y exigencia ciudadana de cambio que había disparado esa decisión del gobierno federal.

Pues bien, lo que podemos decir ahora es que gracias también al gasolinazo, llegó a la Cámara de Diputados y a la agenda pública nacional el tema del financiamiento público a los partidos políticos, un debate que la clase política evadió por años no sólo para mantener sino para crecer este privilegio insostenible ya en este contexto de crisis.

Habrá que decir y reconocer que el tema lo reactiva la iniciativa que la semana pasada envió al Congreso local el gobernador Aristóteles Sandoval, en la que propuso eliminar el financiamiento público a los partidos políticos en años no electorales, y que fue parte del paquete de cinco medidas que presentó para enfrentar el gasolinazo. Así la discusión que inició la semana pasada en Jalisco está ya en distintas entidades del País y en San Lázaro, a donde también llegó la iniciativa #SinVotosNoHayDinero que propone el diputado independiente Pedro Kumamoto, para cambiar la fórmula de asignación de las prerrogativas a los partidos y que disminuirá en 60 por ciento el gasto público en este renglón.

Aunque en el discurso todos los dirigentes locales de los partidos manifestaron inicialmente su disposición a renunciar a los 289 millones de pesos que les tocan este año, lo cierto es que el jueves que se discutió la iniciativa en el Congreso, hubo claras resistencias para sacarla adelante. En la Comisión de Puntos Constitucionales se aprobó la iniciativa sólo con 7 votos de diputados priistas y uno del Verde, porque los del partido Movimiento Ciudadano, del PAN y del PRD abandonaron la sesión bajo el argumento que faltaban documentos que explicaran la iniciativa, que a todas luces fue más bien un pretexto para no firmarla. Otro síntoma de la resistencia fue el retraso de horas para iniciar la sesión de pleno, en la que dejaron la iniciativa en primera lectura, porque era evidente que no había los votos necesarios para aprobarla. Habrá que consignar también, que pese a los impedimentos legales que algunos partidos argumentan para no aprobar la iniciativa, el PRI ya acudió al Instituto Electoral para que les retengan estas prerrogativas a partir de febrero.

Habrá que estar pendientes a que lo cumplan y subir el costo político a los partidos que se aferren a seguir gozando de estos presupuestos multimillonarios pese a las carencias de grandes sectores de la población. El que los diputados de Jalisco vuelvan a poner el ejemplo a nivel nacional como lo hicieron ya con la eliminación del fuero constitucional, sin duda los acercaría a una ciudadanía que los siente muy distantes, y de los que desconfía por tantos años de dispendios. El gasolinazo, pues, les puede ayudar a quemar esos excesos. 

jaime.barrera@milenio.com

twitter: @jbarrera4