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"#dipu-T (h)ampones"

Los diputados y diputadas integrantes de la LX Legislatura llegarán a su primer año en medio del escándalo.

Muy lejos de los objetivos que se plantearon el 1 de noviembre de 2012 los coordinadores parlamentarios de cambiar la historia de corrupción, impunidad y opacidad que han marcado al Poder Legislativo de Jalisco en la última década.

Mucho más cerca de subirse y hundirse en el tobogán del desprestigio al igual que las tres Legislaturas que los antecedieron, que de cumplir con sus promesas de limpiar el Congreso.

La suma de la prueba individual que tuvieron los diputados y diputadas en el manejo de los más de 90 mil pesos que se les dan mensualmente para la supuesta operación de sus casas de enlace, fue demoledora para la credibilidad de la Legislatura LX.

Se les conoce ya como los #diputampones por el término acuñado una vez que descubrimos que hasta este tipo de productos femeninos, junto con muchos otros artículos que nada tienen que ver con la gestión legislativa, aparecen en las facturas con las que se ha pretendido justificar el gasto de las oficinas que los diputados dicen tener en sus distritos para estar cerca de sus representados.

Documentada plenamente está esa simulación.

Como lo señalé la semana pasada, los únicos dos diputados que se libraron de este vergonzante episodio, fue la diputada del Partido de la Revolución Democrática, Celia Fausto Lizaola, y el coordinador de los diputados priistas, Miguel Castro Reynoso, quienes desde un principio renunciaron a ese ingreso por la falta de claridad en las reglas para su ejercicio, y por considerar que sus oficinas son suficientes para atender a los ciudadanos.

En el colmo del cinismo, hoy hay legisladores en el Congreso indignados más por las “filtraciones de las facturas” que por estas corruptelas e incumplimientos a las reglas por ellos mismos acordados, para no desaparecer las casas de enlace con el compromiso de transparentar sus gastos de operación.

Contra los pronósticos, la autonombrada Legislatura del cambio, puede ser la que antes de su primer año de gestión encuentre su pudrición.

Veo dos caminos para que eso no suceda y los diputados den un golpe de timón para recuperar algo de la confianza perdida:

1)Desaparecer el rubro de gasto en casas de enlace (como lo propuso ayer tardíamente y luego de incumplir en la rendición de cuentas, la fracción del Partido Movimiento Ciudadano)y dedicar esos recursos para disminuir la aún abultada nómina del Congreso, pagando las indemnizaciones que sean necesarias.

2)Que a los diputados se les descuente el gasto que no fue comprobado hasta septiembre pasado, y en lo sucesivo en los primeros 10 días del mes subsiguiente si no justifican puntualmente los pagos.

Si eso no pasa, los hoy #diputampones podrían degenerar en #dipu-T-(h)ampones.

twitter: @jbarrera4