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La cruzada por Los Colomos

El intento de construir más de un treintena de casas en el Bosque Los Colomos, en el predio conocido como Chuchucate, por el manantial que ahí existe, provocó la que tal vez sea la defensa más sonada y múltiple en los 45 años de historia de devastación que lleva ese pulmón de la ciudad.

Eso sin duda es una buena noticia y abre la posibilidad de que de una vez por todas se blinde al bosque y sus manantiales, del que queda menos de la mitad de su superficie inicial por las presiones y apetitos de desarrolladores inmobiliarios y funcionarios corruptos que por años fueron talando árboles, para despejar los suelos más caros de la ciudad en detrimento de la calidad ambiental de la metrópoli.

De la disputa inicial por la bandera de la protección al bosque, la administración estatal priista y la municipal naranja, dijeron que irían juntos por esta causa. El gobierno del Estado sacó a sus funcionarios a recabar 22 mil firmas de ciudadanos para respaldar el amparo colectivo que presentaron ayer para suspender toda acción de urbanización en esta área verde y el alcalde tapatío Enrique Alfaro puso su renuncia antes de permitir cualquier obra.

Desde la ciudadanía también hubo acciones de defensa al bosque. La Asociación Civil Defensa Colectiva contrató al despacho Rincón Mayorga Román que presentó un amparo colectivo a favor del bosque en el Poder Judicial de la Federación "por los derechos violentados" de los que habitan Guadalajara y Zapopan.

A estas acciones sumaría también el severo pronunciamiento político que lanzó el miércoles el gobernador cuando en MILENIO RADIO le pregunté sobre el tema ambiental:

"No vamos a permitir, por ningún motivo, que nadie le quite un metro de área verde al bosque Los Colomos. Hoy estamos presentando distintas estrategias, desde la acción colectiva, donde quiero agradecer toda la participación ciudadana, que esto le da un gran fundamento al movimiento social y a la defensa del bosque, a la estrategia jurídica por la vía administrativa, civil y penal. Vamos a ir hasta las últimas consecuencias, a revisar ¿qué funcionarios eran los encargados de proteger, de custodiar ciertos documentos? ¿Qué propietarios y cómo se hicieron, supuestamente de ciertas escrituras? ¿Dónde está el pago? ¿Cómo llegó el pago? Desde el origen, estamos revisando toda una estrategia".

Estamos, pues, ante la cruzada de Los Colomos que ojalá se gane para acabar con la impunidad de los que depredaron y se enriquecieron ilegalmente del bosque, pero expropiando o indemnizando a quienes sean auténticos propietarios para no violentar sus derechos, tan legítimos como todos los que queremos que acabe el ecocidio.

twitter: @jbarrera4
jaime.barrera@milenio.com