Radar

¿Y los consejeros ciudadanos del Imeplan, alcaldes?

En febrero pasado que nació el Instituto Metropolitano de Planeación y en medio del debate de si sus estatutos le daban dientes o no para que las decisiones que ahí se tomen prevalezcan sobre la autonomía municipal, consideré aquí que lo importante era lograr que se constituyera un consejo ciudadano sólido, cuyos integrantes tuvieran dos condiciones indispensables: alta capacidad técnica y fama pública intachable.

Insisto que para el director del Imeplan, Alberto Orozco, será decisivo en el éxito de su gestión el contar  o no con un cuerpo colegiado que lo haga fuerte ante el poder de los alcaldes de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tlajomulco, Tonalá, El Salto, Ixtlahuacán de los Membrillos y Juanacatlán, quienes integran la junta de gobierno del consejo de coordinación municipal y vienen siendo sus jefes.

Pues bien, hoy retomo el tema a petición del activista ciudadano Mario Silva, quien nos advierte a todos que a un mes de que venza el plazo para integrar el consejo ciudadano del Imeplan, nada se sabe de las convocatorias ni de los procesos para integrar este órgano clave para vigilar el buen desarrollo de esta nueva institución.

De acuerdo a sus estatutos, el Imeplan funcionará con el concurso de cuatro esferas que estarán interrelacionadas. La primera la conforman justamente los ocho alcaldes de la zona centro de Jalisco; la segunda es el consejo consultivo en el que actuarán los directores de planeación municipales y otros funcionarios estatales y federales responsables de tareas que incidan en los servicios públicos y políticas de la metrópoli; la tercera la constituye el propio Imeplan, con su director y sus gerencias; y la cuarta es la del consejo ciudadano.

Este cuerpo colegiado arrancará con al menos 16 asientos, ya que cada municipio debe nombrar a dos o más consejeros, que cumplan con el requisito de conocer la realidad urbana de su municipio.

Toca a los alcaldes emitir la convocatoria, pero hasta el momento poco se sabe de los candidatos interesados en formar parte de este consejo ciudadano.

Por eso es más que oportuno que los presidentes municipales difundan ya esas convocatorias con criterios claros para la selección transparente de los que serán los consejeros, para evitar que se trate de incondicionales de los alcaldes, que terminarían debilitando este espacio y el Imeplan en su conjunto.

Insisto que sólo con una buena alineación se puede lograr un consejo ciudadano con peso e influencia que pueda servir de respaldo al director del Imeplan en los momentos de tensión con los alcaldes metropolitanos, para que se convierta en un buen gerente de la metrópoli, que cumpla su misión de articular y mejorar los servicios públicos y ordenar su crecimiento para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

twitter: @jbarrera4   

jaime.barrera@milenio.com