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Un auditor ausente

He recibido su cordial invitación al Tercer Diálogo Ciudadano de la organización ¡Tómala! Y he leído la temática que ustedes piensan abordar, misma que entiendo y comparto.

Con todo respeto, difiero en cambio, del dicho de ustedes de que “Jalisco se ubica en las últimas posiciones en el ranking nacional en lo que se refiere a la fiscalización del gasto público”.

Sobre todo, si al margen de métodos, opiniones, incluso de déficits en derecho comparado, la contundencia de los resultados de la Auditoría Pública (función que realiza la ASEJ), gritan lo contrario.

Por tanto, al existir estas coincidencias o diferencias de criterios, creo que el debate sobre la Fiscalización Superior es más que indispensable en Jalisco. De hecho creo que pocos ciudadanos han leído lo que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la del Estado de Jalisco, la Ley de Fiscalización Superior y Auditoría Pública del Estado de Jalisco y sus Municipios establece, cuáles son sus competencias, alcances, límites, etc. ; incluso, hay quienes piensan que un Auditor Superior debe legislar, ejercer como agente ministerial y también juez.

Ahora bien, todos, servidores públicos y ciudadanos en general, estamos ceñidos al principio de legalidad. Los servidores públicos, como ustedes saben, no podemos salirnos en ningún momento, en ningún espacio, de lo que fija la legislación.

Por tanto, solicito a ustedes, de no tener inconveniente, pudieran hacerme llegar, la mecánica de su reunión y la temática, pues la misma ley me obliga a guardar absoluta reserva de algunos temas y entonces ni su servidor, ni ninguno de mis colaboradores, pudiera asistir y opinar. Esta Auditoría Superior del Estado de Jalisco sí podría atender, dependiendo de la dinámica y temas de su discusión, su invitación, si la ley me lo permite.

Por lo demás, hago votos porque la participación ciudadana en este y otros temas, halle cauce jurídico idóneo, para que la sociedad y Jalisco, sean mejores”. 

Esa fue la respuesta que envió el titular de la ASEJ, Alonso Godoy Pelayo, a los convocantes del colectivo Tómala cuando lo invitaron al tercer diálogo público dedicado al tema de su función pública, el de la fiscalización, realizado anoche. El 14 de noviembre miembros del Congreso Ciudadano y del Observatorio Legislativo ITESO le explicaron, en otra misiva, la mecánica de participación y le aclararon que el dato del rezago en fiscalización en Jalisco lo tomaron de estudios del IMCO y la Universidad de Guadalajara y que por ello consideraban “de suma importancia su presencia en ese diálogo”.

Luego vinieron una decena de llamadas que Godoy nunca les pudo contestar y finalmente ayer no llegó a la cita en la Casa Iteso Clavigero. 

Perdió así la oportunidad, que yo consideré ayer aquí privilegiada, para demostrar que está de lado de la ciudadanía y no cuidando los intereses de una clase política que ante la descomposición y el hartazgo social, promete que rectificará y hará reformas por recobrar el estado de derecho. Pudrición en cuyo origen figuran también los funcionarios que rehuyen y desprecian a los ciudadanos y se resisten a la rendición de cuentas y quienes los sostienen.

twitter: @jbarrera4   

jaime.barrera@milenio.com