Radar

El árbitro electoral rectificó, ¿lo hará el auditor?

En solidaridad con Carmen Aristegui, voz que debe seguir escuchándose

 

El lunes de la semana pasada revelamos en MILENIO DIARIO JALISCO un aumento salarial que en enero, con todo sigilo, se otorgaron los consejeros electorales de entre 16.2  por ciento y 24.7 por ciento, que colocaban al presidente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco (IEPCJ), Guillermo Alcaraz Cross, como el funcionario mejor pagado de Jalisco, por arriba del Gobernador Jorge Aristóteles Sandoval, y como el árbitro electoral local más caro de México con una salario de 187, 911 pesos mensuales: y a sus consejeros también como los mejores pagados, sólo por debajo de los de Nuevo León.

Aunque tardía, en una muestra de sensibilidad, los integrantes del Consejo General del IEPCJ rectificaron dos días después, renunciaron a sus aumentos iniciales y ajustaron su incremento salarial al 4.4 por ciento que dieron al resto de los trabajadores del Instituto. Así el presidente pasó de 187 mil 911 a 164 mil 895 pesos mensuales, mientras que los consejeros bajaron de 173 mil 554 a 141 mil 145 pesos al mes.

Cross argumentó así la decisión de reajustar a la baja sus megasueldos: “(Pese a nuestro) convencimiento en el cumplimiento a la Constitución, y en aras del bien superior que es la legitimidad de la Institución. Asimismo, actuamos con responsabilidad y somos sensibles ante la situación económica que prevalece en el país”.

En el Radar del jueves consideré que había que reconocer la rectificación de los consejeros del IEPCJ, ya que defender con la Constitución un aumento salarial de 30 mil pesos, no iba a evitar el repudio social que irremediablemente debilitaría al órgano que será el árbitro de los comicios del 7 de junio próximo.

El caso es que con la disminución salarial de Cross, el que aparece como el funcionario mejor pagado del estado, por arriba también del gobernador, del alcalde de la capital jalisciense y de los delegados de las dependencias federales más importantes como la del IMSS y de la SEDESOL, es nada más y nada menos que el cuestionado y aún titular de la Auditoría Superior del Estado de Jalisco (ASEJ), Alonso Godoy Pelayo, quien percibe mensualmente 186 mil pesos, es decir, 20 mil pesos más que el jefe del Ejecutivo estatal.

Es claro que la legitimidad y credibilidad del auditor, así como los resultados en materia de fiscalización en Jalisco están lejos de estar al nivel de su megasueldo, pero aún así la pregunta obligada es si al igual que el árbitro electoral saldrá también a ajustar a la baja su salario para no golpear más la institución que dirige y como una muestra de sensibilidad al llamado de austeridad que persigue la Ley en la materia que entró en vigor el pasado 1 de enero, y que el primero en pregonar con el ejemplo debería ser el encargado de fiscalizar los recursos públicos de Jalisco. Veremos.

 

twitter: @jbarrera4   

jaime.barrera@milenio.com