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Urge ley, no más deuda municipal

Riesgos de más municipios en bancarrota y dispendios se abren con la llamada Línea de Crédito Global Municipal que incluyó el gobierno estatal en el paquete presupuestal del 2015 y que le aprobó el Congreso, de la que le dimos cuenta en la edición de ayer.

Con esta determinación los alcaldes que gobernarán durante el trienio de octubre de 2015 al 30 de septiembre de 2018, y que serán los primeros con la posibilidad de reelegirse por un periodo más, podrán contratar más deuda para obra pública, si encuentran sus municipios con las arcas vacías, situación que es casi regla en nuestras Administraciones municipales. Les permitirá además reestructurar las deudas, para tratar de romper con las condiciones leoninas bajo las cuales fueron contratados muchos de estos créditos en detrimento de los presupuestos públicos.

Con esta línea de crédito el gobierno del estado trata de sustituir la iniciativa enviada al Congreso para una nueva Ley de Deuda Pública al inicio de la Administración, para buscar poner freno a la contratación excesiva de deuda de los acaldes, que a la fecha es de casi 8 mil millones de pesos y que ubica a Jalisco con la mayor deuda municipal del país.

Sin embargo, esta iniciativa que plantea quitar a los alcaldes la facultad de contratar deuda y les obliga a conseguir el aval del gobierno estatal, no caminó en el Congreso ya que el Ejecutivo incluyó en la misma una reforma con la que pretendía liberarse de la autorización de los diputados para renegociar sus deudas. Con razón, la oposición se opuso por considerar que mientras se quería atar las manos a los alcaldes, en Palacio de Gobierno querían más discrecionalidad en el tema.

En este sentido, la línea de crédito será en el mejor de los casos  una opción voluntaria para los nuevos ediles, pero que no termina con la cómoda y nociva salida de muchos presidentes municipales de seguir engordando nóminas y dilapidando recursos en Suburbans y otros gastos superfluos que llevan a la quiebra a sus Administraciones.

La contratación de deuda no es mala en sí misma, pero lo que se ha visto en la mayor parte de estos endeudamientos es que quedan muy lejos de mejorar la calidad de vida de sus habitantes,  y más bien han servido para colocar a los municipios jaliscienses como campeones en despilfarros.

Según el último Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Delegacionales del INEGI, Jalisco es el cuarto con mayor número de regidores, el segundo en nóminas y dependencias municipales, y segundo también en el número de edificios, que implican el pago de rentas sin regulación alguna.

Los gobiernos municipales que concluyen en septiembre de este año nada hicieron para adelgazar y eficientar su funcionamiento y siguieron endeudándose, algunos hasta 3 mil 300 por ciento más.

Por eso los candidatos a alcaldes deberán plantear claramente qué propuesta tienen al respecto, mientras que el Ejecutivo y el Legislativo deben retomar el debate de la Ley de Deuda para sacarla y poner un alto a las bancarrotas municipales ya.

jaime.barrera@milenio.com

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