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Trump, la amenaza continúa

Pese a que los primeros sondeos digitales publicados anoche dieron como ganadora del primer debate a la candidata demócrata Hillary Clinton, el candidato republicano Donald Trump salió bien librado al no sufrir un sonado descalabro o haber exhibido en mayor medida su inexperiencia política.

En ese sentido, aunque su presentación de ayer en el auditorio Mack de la Universidad Hofstra en Hempstead, Nueva York le da un respiro a la primera candidata presidencial de Estados Unidos, que sufría un declive en su campaña en las últimas semanas, no modificará radicalmente el empate técnico con el que llegaron a esta primera confrontación.

El debate presidencial fue un claro reflejo de lo que ha sido la contienda electoral en la que los señalamientos y acusaciones entre ambos candidatos han eclipsado propuestas de planes y programas de gobierno. Ayer los momentos más álgidos fueron justamente cuando Trump cuestionó a Hillary, por el asunto de los correos electrónicos, que reconoció como un error; y cuando la demócrata le cuestionó que ocultara su declaración de impuestos, la falta de pago de sus trabajadores y proveedores, su misoginia y racismo. Aunque por momentos el debate se le salió de control al moderador Lester Holt, periodista de la cadena NBC, al permitir las interrupciones entre ambos candidatos, lo cierto es que una de las fallas tácticas de Hillary, fue engancharse a las provocaciones de Trump, apartándose incluso de su mensaje.

De los tres temas en los que se centró el debate, fue en el de economía en el que Trump más se defendió, mientras que en el de seguridad y la “dirección” del país estadounidense, fue clara la superioridad de Hillary, y el desconocimiento del magnate que al hablar de temas internacionales, se le notó nervioso e inseguro.

Quedó claro sin embargo que la apuesta de Trump es venderle al votante que toda la experiencia de su competidora no ha servido a Estados Unidos, porque es “política” y no sabe de manejos financieros que él como empresario exitoso sí domina. Una propuesta populista que sus estrategas de campaña buscan conectar en las emociones de los estadounidenses blancos.

Aunque Trump no mencionó el tema de la construcción del muro en la frontera, insistió en ver el origen de muchos de los problemas de Estados Unidos en el tema de la inmigración. De México hizo referencia en repetidas ocasiones al principio del debate al asegurar que el problema de los empleos en su País es por el hecho de que muchas empresas salen de Estados Unidos para instalarse en suelo mexicano, por lo que él bajaría los impuestos que se le cobran a los empresarios para parar esa migración de industrias e incluso que regresen.

Así pues pese a que este primer debate lo ganó Hillary, no resultó la muerte política para Trump. Así que la amenaza sigue ahí.

jaime.barrera@milenio.com

twitter: @jbarrera4