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Seguridad politizada y en duda

El balance del tercer tema de los claroscuros que nos deja el 201, coincide con los reportes de lo ocurrido ayer en la Sesión 41 del Consejo Nacional de Seguridad Pública, que encabezó el Presidente Enrique Peña Nieto y en la que concluyó que en esta materia nadie puede estar satisfecho.

3. En Jalisco menos. El tema de la seguridad tuvo en 2016 múltiples sobresaltos, más allá del levantón de los hijos de El Chapo en Vallarta; la detención de Sergio Schmidth por ser el presunto operador del CJNG; el solitario y demente ataque de un hombre a la Fiscalía que provocó la muerte de cuatro servidoras públicas; o la inédita mutilación de manos como la nueva modalidad de ajuste de cuentas de la delincuencia organizada que nos aterrorizó en Tlaquepaque. Los sobresaltos más graves han sido los constantes choques y desacuerdos entre la policía estatal y su Fiscal Eduardo Almaguer con las municipales, en especial la de Guadalajara, que encabeza el doblemente evaluado (la Segob lo reprobó, la PGR lo aprobó) Salvador Caro Cabrera. Estas diferencias no han cesado ni siquiera con la forzada creación de la Agencia Metropolitana de Seguridad y la reconstitución de la Fuerza Única Metropolitana, y prueba de ello fue el encontronazo que se dieron el gobernador Aristóteles Sandoval y el alcalde Enrique Alfaro en la última reunión de alto nivel para evaluar el trabajo de las Bases de Operación Mixta ante el titular de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Ese trabajo desarticulado, politizado, ha provocado que en Jalisco, y notoriamente en el Área Metropolitana, las víctimas vayan al alza y las denuncias a la baja. Lo que refleja la poca confianza que persiste en las policías y la Fiscalía. Según el INEGI, el costo de la inseguridad subió en el último año y se ubicó en 954 millones de pesos. Los penales de Puente Grande siguen hacinados y en manos del autogobierno delincuencial, como fuente inagotable de recursos para generar violencia en la ciudad. Y para cerrar, los tapatíos terminarán el año con la duda de cuál examen de su Comisario es el válido. Ojalá en el 2017 alguien nos lo explique.

4. Porque el nuevo modelo de Verificación Vehicular abrió y cerró el debate en el año que termina sin que se haya instalado uno solo de ellos, este tema aparece también más cargado a la zona oscura. Si bien la buena noticia es que por fin ya se optó por el modelo de los verificentros, con la promesa de que se impulsará un paquete de 10 acciones, entre las que sobresale el Fondo Verde, éste quedó en serios riesgos por la deformación que sufrió en su paso por el Congreso. Sin duda, corregir esta pifia debe ser prioridad de la Legislatura LXI en cuanto inicie el año si queremos, por fin, empezar a respirar aire menos envenenado y que uno de cada tres días está por arriba de los niveles permitidos de contaminación. En materia ambiental sin duda otro asunto que vuelve a quedar en deuda en este 2016 es definir acciones más contundentes para enfrentar la polución en el Río Santiago, considerado uno de los peores ecocidios del mundo.

Más de los claroscuros del 2016, mañana.

jaime.barrera@milenio.com

twitter: @jbarrera4