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El Presidente en el círculo verde

Mi afirmación va más allá de que el mandatario Enrique Peña Nieto haya encabezado ayer en la Expo Guadalajara un evento ante miles de trabajadores del campo, como en los mejores tiempos de la Confederación Nacional Campesina (la CNC) en la era cuando el PRI actuaba como partido único, y esa central como la reserva del llamado voto verde priista en las comunidades rurales.

Y es que en su novena visita a Jalisco en lo que va de los 17 meses de gobierno de Jorge Aristóteles Sandoval, Peña tuvo como acto único el lanzamiento de la nueva Financiera Nacional, que sustituye a la antigua Financiera Rural, y cuyo objetivo es destinar 44 mil millones de pesos en créditos blandos y a largos plazos a campesinos y pequeños productores.

Desde luego este acto confirmó también la buena relación Peña-Aristóteles y su disposición para contribuir e intentar con su presencia levantar su imagen y la marca priista en Jalisco con miras al 2015. Por lo demás, y eso es un aspecto positivo, la presentación aquí de lo que también llamó la Reforma del Campo, reafirmó el liderazgo de Jalisco en actividades agropecuarias, lo que cayó muy bien al secretario de Desarrollo Rural, Héctor Padilla, quien ayer festejó así su cumpleaños.

Pero el discurso del Presidente ayer aquí reveló también la clara intención que hay en Los Pinos de socializar y vender mejor las reformas recién aprobadas entre los mexicanos, ya que en diversas encuestas el juicio popular es reprobatorio. Ejercicios e instrumentos que por cierto, Peña Nieto descalifica para evaluar las nuevas leyes, ya que asegura, esto sólo podrá ocurrir cuando se midan sus resultados.

Ayer enlistó, por ejemplo, los beneficios que asegura traerá la reforma hacendaria, la de telecomunicaciones, la energética y la financiera.

Por eso más que con el círculo rojo (políticos, académicos, empresarios, líderes de opinión) el presidente está dedicado ya a comunicarse con el círculo verde (población en general, amas de casa, niños y jóvenes, obreros, campesinos, empleados y desempleados, etc.) en este momento que la narrativa peñista bautizó ya como el fin de la etapa del ciclo reformador de su sexenio.

Promulgadas las principales reformas que se planteó el gobierno del regreso del PRI, la comunicación con estos mayoritarios núcleos de la población se han puesto por encima de la relación con la oposición en pactos o fuera de ellos, del debate legislativo, y de la interlocución con sus críticos de la sociedad civil.

Hoy la prioridad es comunicar a los más amplios sectores lo que desde la perspectiva oficial serán los alcances de los cambios constitucionales, por eso también su gira de medios en los que podríamos llamar los foros rosas de prensa, radio y TV, como Hoy, Todo para la Mujer y los que vengan. Habrá pues Peña hasta en la sopa.

jaime.barrera@milenio.com

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