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¡Play ball!

Cuentan que Guillermo “Memo” Garibay, el mánager que le dio a los Charros de Jalisco el primero de los únicos dos campeonatos en el beisbol mexicano que han logrado en su historia, un 16 de agosto de 1967 ante los Diablos, en la segunda época del equipo, decidió bautizar el autobús en el que viajaba con su plantel como “La Manzana”.

El motivo de ese mote al camión se lo explicó tiempo después a uno de los peloteros que llegó la siguiente temporada como refuerzo: “Es manzana, porque no es-pera ¿me entiendes?” dicen que le contestó muy serio a su jugador para dejarle claro que la puntualidad en su equipo era muy importante y ese camión no esperaba a nadie, ni a las estrellas de la novena.

No sé  si al nuevo autobús (que por cierto les patrocinó el empresario Rubén Acosta) que trasladará esta tarde a los Charros al Estadio Panamericano de Atletismo, habilitado por el gobierno del estado como Estadio de Beisbol, le vayan a llamar igual, lo que sí sé es que los 10 empresarios jaliscienses encabezados por Luis Armando Navarro Peña, regresan el beisbol a Jalisco con el firme propósito de que en este cuarto intento los Charros lleguen para quedarse.

Eso no se logró en su primera aparición, cuando por poco y nacen con el mote de los Pozoleros de Jalisco, pero que finalmente nacieron como los Charros de Jalisco cuando se fundó en 1949 y hasta 1952. El equipo desapareció cuando en el parque que jugaban se decidió construir lo que hoy conocemos como la vieja central camionera, y la falta de capital les impidió encontrar una nueva sede.

El equipo regresó 12 años después para tener su época más gloriosa de 1964 a 1975. Además del campeonato logrado con Memo Garibay, en 1971 lograron uno más de la mano de uno de los mánagers más importantes del beisbol en México,  Benjamín Cananea Reyes, en lo que recuerdan sus fans, fue una serie inolvidable que Charros ganó después de ir perdiendo 3 partidos a cero contra los Saraperos de Saltillo. Fue también en este segundo ciclo donde la novena jalisciense se distinguió como semillero de peloteros mexicanos para las grandes ligas en Estados Unidos. 

La etapa previa al regreso hoy de los Charros, se registró en la década de los 90, con el hijo del ex Gobernador Guillermo Cosío Vidaurri al frente, Guillermo Cosío Gaona, quien tenía como mano derecha, al propio Armando Navarro. Fue una época de buenas contrataciones como la de Ricardo Rentería, un mexico-americano que en 1991 fue el campeón de bateo de la Liga y Fernando Valenzuela, el ex ídolo de los Dodgers, y cuya llegada coincidió con las explosiones del 22 de Abril de 1992, que fueron factor clave para la muerte del equipo dos años después.

El hoy presidente de los Charros, quien tras 13 años de gestiones finalmente logró su objetivo de regresar el llamado Rey de los Deportes a Jalisco, está seguro que ahora sí el equipo llega para quedarse y nos cuenta qué harán para conseguirlo en una charla que le presento en esta edición y en todas las plataformas de GRUPO MILENIO.

Larga y exitosa vida, pues, a los Charros de Jalisco.

 

twitter: @jbarrera4   

jaime.barrera@milenio.com