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Pese a su hostilidad, Trump revive a Videgaray

Vaya paradoja: mientras las protestas por el aumento en las gasolinas lejos de cesar, crecen en prácticamente todas las entidades del País, el presidente Enrique Peña respalda el aumento y decide regresar al ex Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, justo quien en repetidas ocasiones criticó las alzas mensuales de hidrocarburos del sexenio anterior y aseguraba que estas se erradicarían con la Reforma Energética.

Pero no sólo por eso. La paradoja crece porque la reincorporación de Videgaray coincide con la celebración, a tono casi de burla, de Donald Trump por el hecho que Ford Motor Company haya cancelado, luego de sus amenazas, la construcción de una planta en la que invertirían mil 600 millones de dólares en San Luis Potosí, y regresado el proyecto a Michigan. "Esto es solo el principio de lo mucho que está por venir", bravuconeó en su twitter.

Habrá que recordar que Videgaray, el funcionario más poderoso del gabinete y el colaborador más influyente de Peña Nieto, aunque nunca se fue del círculo presidencial, debió salir formalmente de la Secretaría de Hacienda en septiembre, luego de la crisis política que le ocasionó a su amigo el Presidente, su idea de recibir en Los Pinos al entonces candidato republicano pese a que toda su campaña giraba en un eje discriminatorio y proteccionista a lo mexicano. Y sin tener siquiera asegurada la visita de la candidata demócrata Hillary Clinton, puntera en aquel entonces en las encuestas. De la preparación de ese encuentro la última en enterarse fue la entonces secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, quien, agraviada, ayer terminó por salir del gabinete.

El jefe del Ejecutivo está decidido a pagar este costo, e incluso la inexperiencia diplomática que reconoció el nuevo canciller a su llegada ayer al edificio de Tlatelolco, con dos claros objetivos:

1) Que la apuesta por Videgaray agrade al nuevo gobierno de Donald Trump, tal vez por lo bien que el magnate se expresó del ex titular de Hacienda, luego de aquella polémica reunión, cuando dijo que se trataba de un funcionario "brillante" y "hombre maravilloso". Sin dejar de mencionar la cercanía del nuevo titular de la SRE con uno de los yernos del futuro presidente con el que gestionó el viaje a México de Trump. Habrá que ver qué tanto se puede capitalizar esta presunta empatía que en nada se ha manifestado en esta fase de transición. Ni siquiera con la devolución de la cortesía, de recibir al presidente de México antes de llegar a la Casa Blanca, como se lo pidió el propio Peña Nieto un día después que ganó las elecciones.

Y 2) Con la reincorporación de Videgaray al gabinete, el Presidente coloca en la carrera presidencial al que desde siempre ha sido una de sus cartas fuertes para que sea su sucesor. O sea que pese a la clara hostilidad y amenaza que representa para México, Videgaray debe agradecer ya a Trump que lo revivió como precandidato presidencial. Veremos cómo lo trata como canciller.

jaime.barrera@milenio.com
twitter: @jbarrera4