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Mucha corrupción a 20 años de la alternancia

La semana pasada planteé que lejos de parar la corrupción, la alternancia política en 1995 en Jalisco y en el año 2000 en México hizo crecer este flagelo, pese a que la promesa de terminar y castigar las corruptelas fue clave para que, en estos casos, los panistas pasaran de la oposición al gobierno. Pero la misma historia pasó con los gobiernos perredistas, y que las pruebas estaban en Michoacán, Guerrero y el DF.

Paradójicamente ayer que se cumplieron 20 años de la llegada del primer gobernador panista en Jalisco, la Fiscalía recibió las órdenes de aprehensión que solicitó a juzgados para ir por cinco funcionarios y políticos blanquiazules de la última Administración estatal del PAN que encabezó  Emilio González Márquez.

Por ello le pregunté ayer en MILENIO RADIO a Alberto Cárdenas Jiménez, quien, contra todos los pronósticos, le ganó el 12 de febrero de 1995 la gubernatura al priista Eugenio Ruiz Orozco, que había pasado con las banderas y las promesas de honestidad con las que llegaron al poder y que terminaron deshilachadas cuando le regresaron Casa Jalisco y Palacio de Gobierno a los priistas en el 2013.

“Yo creo que el desgaste de valores,  el tener algunos pequeños grupos, la visión de que podrían aspirar a controlar espacios de poder y con eso garantizarse espacios a para sus allegados, pues fue lo que empezó a enturbiar.  Lo que sí me queda claro, y por lo  que sí  puedo hablar abiertamente es por  mi sexenio, y en ese sentido, el primer gobierno panista, entregó cuentas claras, demostró que con honestidad se hizo más, no endeudamos al estado, recibimos una de las deudas más pesadas (…) se debía casi más de lo que se tenía de presupuesto y aún así alcanzó para todo, todos crecieron en presupuesto en mi sexenio, la UdeG, el Poder Judicial, el Poder Legislativo, las comisiones de todo tipo, todos recibieron más  incrementos y pagamos deudas, por cerca de 5 mil mdp en todo el tiempo, entonces sí demostramos que se puede cuando hay gente decente (…)  la mancha mayor, de mí, digo, tendría que decir que salimos ilesos, salimos limpios de mi gobierno, lo que tuvimos más delicado fue una  compra  de 3 mdp de chalecos y que le habían salido mangas a los canijos chalecos. ¿No? y que sin embargo los chalecos se compraron, hubo un chaleco que falló en la prueba  y fue lo que ocasionó la bronca, pero ese fue el pecado mayor  de mí en cuestión financiera”, me dijo el ahora regidor.

Del tema de la corrupción hablé también ayer con el recién nombrado titular de la Secretaría de la Función Pública, Virgilio Andrade, quien aceptó que el combate a la impunidad del desvío de los recursos públicos es hoy una demanda generacional, al igual que era hace 20 años el reclamo de democracia y elecciones limpias. En esta edición y en todas las plataformas de GRUPO MILENIO le presentamos esta conversación íntegra.

 

Twitter: @jbarrera4   

jaime.barrera@milenio.com