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Mal arranque del árbitro electoral

Así como pasa en el futbol, donde los buenos arbitrajes se reconocen cuando del que menos se habla es del hombre de negro porque su buen trabajo sirvió para dejar todos los reflectores a los jugadores, y sus acertadas decisiones le dieron, a su vez, plena autoridad moral y poder para que los equipos acataran las tarjetas amarillas o rojas sin chistar, lo mismo ocurre en el terreno electoral.

Por eso es tan preocupante lo que ocurre en el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco (IEPCJ), donde a menos de un mes de iniciar campañas, el órgano electoral ya está en boca de todos. Primero por el asunto de los seguros de los gastos médicos y luego por el tema de los megasueldos, que como lo exponemos en nuestra edición de hoy, los convierte en los consejeros de los nuevos Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) más caros de todos los estados de la República, sólo por debajo de Nuevo León, aunque en primer lugar en el salario del consejero presidente.

Si bien el titular del IEPCJ, Guillermo Alcaraz Cross, ha argumentado que los seguros de gastos médicos son anteriores a la Ley de Austeridad que entró en vigor el 1 de enero y los prohíbe, y que los incrementos de sueldo que se autorizaron él y sus consejeros fue “para retomar el  texto constitucional” del que “los anteriores consejeros se apartaron”,  tal justificación legal de nada ha servido para evitar el repudio a esa actitud de insensibilidad ante el momento económico crítico que vive el país, pero sobre todo, al de la crisis de confianza ante todas las instancias que manejan dineros públicos. Enarbolar la Constitución para defender aumentos del 16.2 por ciento al 24.7 por ciento contra el 4.2 por ciento que tuvieron la mayoría de asalariados mexicanos ha sido en definitiva contraproducente, y ha golpeado en el centro de flotación el discurso de cercanía a la ciudadanía y de fomento a la participación social que se habían propuesto  los consejeros para hacer honor al nombre de su institución. Con todo y que anoche en un boletín del IEPCJ se afirme que el aumento lo propusieron sus antecesores, cosa que Cross nunca dijo el lunes.

Más aún porque el aumento viene cuando la Reforma Electoral les quitó responsabilidades para la organización de la jornada electoral del 7 de junio que sí tenían sus antecesores y que ahora recaen en la junta local del Instituto Nacional Electoral. Esta circunstancia hace crecer los cuestionamientos al alza salarial a la que renunciaron los anteriores consejeros encabezados por Tomás Figueroa. Sin contar que no han cumplido aún con los comicios que tienen a cuestas y que sus homólogos del INE en Jalisco tienen percepciones por debajo de las de ellos.

En el IEPCJ deben rectificar con urgencia para no llegar debilitados por este escándalo al arranque de las campañas. De lo contrario habrá que añadir a sus principios de Independencia, Objetividad, Certeza, Máxima Publicidad, Imparcialidad y Legalidad, que pregonan en su salón de plenos, el de la Voracidad.  

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