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¿Logrará Ricardo Suro la limpia?

Tras ser electo ayer presidente del Poder Judicial, puesto que asumirá a partir del próximo 1 de enero de 2017, platiqué ayer con el magistrado Ricardo Suro Esteves en MILENIO RADIO y aceptó haberse sacado la rifa del tigre por llegar en la peor crisis de ese poder en Jalisco. Ricardo, quien se encontró en secundaria, preparatoria y facultad al actual gobernador Jorge Aristóteles Sandoval, encontrará un Poder Judicial en la mayor crisis de credibilidad de su historia, que se vio agudizada por la abrupta salida de su titular Luis Carlos Vega Pámanes, cuyos antecedentes penales todos callaron, y que dejó en evidencia el esquema de complicidades en el que operan en detrimento de la administración y servicios de justicia a los jaliscienses. Asume también luego de que en el último año han sido constantes los señalamientos de la Fiscalía General del Estado de actuaciones corruptas de magistrados por la liberación de peligrosos delincuentes ya sentenciados. Y para cerrar el cuadro de descomposición, lo encuentra en una crisis financiera que degeneró esta semana en un paro de labores. Así, el objetivo número uno de Suro deberá ser limpiar al Poder Judicial. La pregunta es si podrá romper con la trama corrupta que tiene atrapados a jueces, consejeros y magistrados, muchos de los cuales seguramente le dieron sus votos para ganar en la elección de ayer. Por ello el joven magistrado deberá dar señales pronto hacia dentro y hacia fuera para convencer que su llegada no es para que todo siga igual. Hacia fuera bien le vendría aceptar la propuesta que lanzaron en noviembre las cúpulas empresariales de instalar un consejo técnico y un observatorio ciudadano del Poder Judicial que ayude en su indispensable y urgente reestructuración. También hacia afuera, un aspecto clave para debilitar o fortalecer su gestión será la relación con los Poderes Legislativo y Ejecutivo, en especial con este último para borrar las sospechas de sumisión por la presunta cercanía con su titular y su padre el magistrado Leonel Sandoval. La exigencia de un mayor presupuesto para darle mayor independencia al Poder Judicial podría ser un primer paso. Hacia dentro, Suro deberá tener la habilidad para, sin colapsar su funcionamiento, empiece a revisar y corregir con mano firme nombramientos de magistrados y jueces indebidos, así como atender las quejas de corrupción y malas prácticas. Habrá que analizar también el papel de los tres sindicatos del Judicial y repensar el papel del Consejo de la Judicatura, en este momento sin pies ni cabeza por la intempestiva salida de Vega y la llegada de tres nuevos consejeros. El nuevo presidente bien haría en buscar nuevos aliados internos, esos buenos abogados y funcionarios que pese a tener la experiencia y credenciales suficientes han estado marginados por años por no hacerle el juego a los encumbrados por dedazo y desplazados por el nepotismo rampante que reina en el Judicial. Estas señales serán determinantes para que le nuevo titular del STJ obtenga el apoyo de la sociedad civil, indispensable para que pueda vencer las resistencias de los poderes fácticos y delincuenciales que controlan jueces y magistrados. Sólo así se podrá rescatar al Poder Judicial. Suerte Ricardo.

jaime.barrera@milenio.com
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