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LX Legislatura: doblada y sometida

A dos meses de concluir su gestión, con casi la mitad de diputados suplentes ocupando las curules, la LX Legislatura pasará a la historia con más pena que gloria.

Una de sus principales promesas incumplidas la ligará a la historia de corrupción e impunidad que arrastran las últimas tres Legislaturas: su sometimiento al auditor Alonso Godoy Pelayo.

Ya lo dijeron en la semana distintas voces de las organizaciones de la sociedad civil que pretendieron participar con los diputados para reformar la Ley de Fiscalización y romper con esta sumisión perversa que tiene en coma la revisión del gasto público y por ello, una galopante corrupción en Jalisco: en el Poder Legislativo persiste el contubernio entre legisladores y la muy desprestigiada Auditoría Superior del Estado de Jalisco.

Los diputados y diputadas despreciaron el esfuerzo de estos ciudadanos y enlataron desde agosto del año pasado la primera iniciativa ciudadana para reformar la Ley en materia de Fiscalización. Ignoraron los llamados de estos jaliscienses agrupados en el Congreso Ciudadano y el Observatorio Legislativo, sin importarles incluso violar la Ley Orgánica del Congreso, que los obligaba a debatir la iniciativa en el Pleno. Ese delito está, desde luego, impune y a nadie parece importarle.

En vez de implementar ese debate urgente para el estado, los diputados confeccionaron una iniciativa que presentó hace apenas unos días el diputado priista, Juan Manuel Alatorre, con la que claramente pretenden hacer cambios para dejar todo igual, y que la clase política y gubernamental siga gozando de una fiscalización a modo, sin rigor, que lejos de combatir la corrupción la solape.

Así, el tardío debate que supuse provocaría esta iniciativa en el Congreso, resultó sólo una simulación más. Si la aprueban o la archivan otra vez ya no importa. Será un asunto que en definitiva deberá discutir la nueva Legislatura LXI que entra en funciones en noviembre.  

El tiempo y la forma en la que aborden este tema las y los futuros diputados nos dirá si la próxima Legislatura, la primera de mayoría del Partido Movimiento Ciudadano, y la primera que incluirá a un diputado independiente en la persona de Pedro Kumamoto, de verdad está decidida a cambiar esta historia que tiene sumida en el desprestigio la figura del diputado y la corrupción como una de las principales preocupaciones de los jaliscienses.  

Una vez mostrada o no esa voluntad política, habrá que ver si pueden con el titular de la ASEJ o éste los dobla como lo hizo con los de la LX Legislatura, a los que ignoró y humilló en repetidas ocasiones, desde el principio que se burló de un acuerdo unánime del Pleno donde le pedían dejar el cargo por falta de confianza y por afectar la imagen del Poder Legislativo. No sólo no se fue, sino con toda discrecionalidad se hizo un enorme edificio para sus oficinas y se puso el sueldo más alto de todos los auditores estatales.

¿Doblará y someterá igual a la LXI Legislatura? 

twitter: @jbarrera4   

jaime.barrera@milenio.com