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IJA: a recuperar el tiempo perdido

En el 2011 que inició la lentísima integración del Instituto de Justicia Alternativa escribí aquí que esa nueva instancia del Poder Judicial nacía cuestionada por la forma poco aseada en la que se designó a su primer director, el hoy fiscal central Rafael Castellanos, quien más de un año después de que pidió licencia a ese cargo, sigue sin definirse a su sustituto.

La integración del IJA no escapó al reparto de cuotas entre los partidos políticos en el Congreso y nunca hubo una convocatoria abierta y transparente para escoger a los mejores, que cumplieran debidamente con la delicada y estratégica tarea de promover los métodos alternos de justicia, que junto con los juicios orales, podrían ayudar a quitar las excesivas cargas que tienen actualmente los jueces, y que les impide alcanzar los estándares internacionales de calidad y rapidez en la impartición de justicia.

El hecho de que el Congreso haya decidido su integración con criterios partidistas, y que la designación del presupuesto quede exclusivamente en manos del Poder Ejecutivo, ha provocado la intervención de actores externos que no tienen en sus prioridades el buen funcionamiento del IJA.

La prueba de ello es que esta instancia tiene un año acéfala, situación que seguramente influyó para que su presupuesto bajara un 21 por ciento este año, al pasar de 46 millones de pesos en 2013 a 38 millones en 2014, pese al carácter estratégico que tiene el IJA para estar a tono con el nuevo Código Penal promulgado en el País a principios de marzo y que según el presidente Enrique Peña Nieto, tiene como propósito principal impulsar la justicia alternativa.

La falta de liderazgo en el IJA provocó además el surgimiento de disputas internas por el control del organismo.

Cuentan que a quienes llegan a tratar un asunto al IJA les preguntan que con cuál director quieren negociar: con el secretario técnico Alfonso Rejón o con el responsable de métodos alternos, Jorge García, ya que ambos están enfrascados en una abierta lucha de poder.

El nivel de tensión ha crecido tanto que hace unas semanas tuvo que intervenir la Secretaría General del gobierno estatal, situación que prendió focos rojos al grado que el caso está ya en el escritorio del gobernador Jorge Aristóteles Sandoval, quien podría empujar para que el Congreso defina ya al nuevo director en los próximos días.

El que más suena para llegar al IJA es el ex secretario y síndico del Ayuntamiento de Guadalajara, en el trienio del priista Gabriel Covarrubias Ibarra, a principios de la década de los 90´s.

En el IJA es urgente recuperar el tiempo perdido, ya que si en medio de este caos en el 2013 se pudieron atender casi cinco mil casos, este año pueden ser muchos más y con mejor calidad. Urge atender de mejor forma a los Centros Privados de Mediación y a los mediadores certificados, revisando lo que pasa en el área de validación, entre otras tareas que comentaré mañana.

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