Radar

¿Guerra sucia impune?

Terrible semana. De marea alta, tempestad y pirañas en el mundo virtual. Ese que se maneja a la carta para buscar destruir reputaciones a base de narrativas falsas.

Miles de robots agitaron día y noche las aguas al ritmo de una pauta pagada con el dinero de un pudiente grupo que se ha obsesionado por llegar al poder de una ciudad cueste lo que cueste, se aplaste a quien se aplaste.

Esta tormenta artificial, llena de odio y frustración, se hizo cada vez más violenta a partir del martes que publiqué que era Enrique Alfaro Ramírez, candidato del Partido Movimiento Ciudadano a la Alcaldía de Guadalajara, el que engañaba a los ciudadanos al denostar en su Facebook el trabajo periodístico de MILENIO JALISCO, por haber descubierto su verdadero perfil de intolerancia, irresponsabilidad y autoritarismo por el manejo que dio al caso de la violación de normas impulsadas por él mismo como diputado, en el que incurrió cuando amplió su casa sin las licencias y permisos correspondientes. Hecho por el que, por cierto, tiene dos semanas sin dar la cara, ni siquiera a la autoridad municipal de Zapopan que ayer lo multó por no atender el apercibimiento y regularizar la ilegal situación de la finca que puso a nombre de sus hijas. Es decir, ignoró el requerimiento de una autoridad como la que él encabezó en Tlajomulco, y que quiere encabezar de nuevo, pero ahora en la capital jalisciense.

La defensa que hice de nuestro quehacer periodístico por la descalificación de una noticia que ignoró y que terminó reconociendo ayer que tramitó un amparo de un tribunal de distrito para que el municipio no hiciera la demolición o clausura de la obra, coincidió con la más brutal campaña de desprestigio en redes sociales contra MILENIO JALISCO.

La despiadada y -por anónima- cobarde estrategia virtual, tomó como rehén a una joven de 24 años que no hace mas que buscar hacer bien su trabajo en una dependencia pública y ayudar, sin ser militante, a una amiga suya en campaña política.

Su pecado, ser hija del director de un periódico que nunca en sus casi 25 años de reportero había sido cuestionado en su ética profesional. Incluso el hoy rijoso Alfaro exaltó públicamente mi trayectoria en aquella crisis que como Alcalde vivió por sus inconsistencias al explicar un viaje en jet privado a Cuba.

¿Quién responde por el daño irreparable de las difamaciones contra ella de que es aviadora, el invento de que cobra 80 mil pesos mensuales y que es militante priista? ¿Quién por este discurso falso que construyeron para tratar de restar credibilidad y prestigio a nuestro equipo periodístico de MILENIO JALISCO?

Mi amor y admiración siempre, hija, por la entereza con la que has resistido esta inmerecida campaña de mierda. Vaya que saben de guerra sucia.

La pregunta es si este episodio inédito y paradigmático de bajeza quedará impune. ¿Qué dicen en el INE, el IEPCJ, la FEPADE, la PGR, la Fiscalía? ¿Se puede destruir impunemente el prestigio de una joven mujer que apenas inicia su desempeño profesional? ¿Qué harán para que eso no se repita?

Un abrazo de agradecimiento a todas y todos nuestros suscriptores, lectores, anunciantes y radioescuchas que nos han hecho fuertes con su mano amiga en esta tormenta de dolo.

No les fallaremos. #YoSoyItzul.

 

twitter: @jbarrera4   

jaime.barrera@milenio.com