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¿Y Guadalajara? preguntaron el Cisen y los militares

Justo en esta semana que termina, en la que se dieron a conocer estudios y encuestas sobre seguridad y justicia, a los que nos referimos ayer aquí y que alertan de un incremento en el número de jaliscienses que han sufrido algún delito, y paradójicamente, de una baja en el número de denuncias, lo que habla de la poca confianza ciudadana en las dependencias relacionadas con este tema que es la principal preocupación en el estado, tuvo lugar la reunión mensual del Grupo de Coordinación de Seguridad.

Convocados por el Centro de Información y Seguridad Nacional (Cisen), en ese grupo se reúnen los mandos militares de la V Región y XV Zona Militar, los delegados de la PGR y el Cisen, alcaldes, jefes policiales municipales y el gabinete de seguridad del gobierno estatal, para evaluar índices delictivos y zonas criminógenas, y afinar los protocolos de coordinación entre las corporaciones federales, estatales y municipales, para tratar de mejorar su lucha contra la delincuencia y cumplir su obligación de brindar seguridad al ciudadano.

De forma excepcional, la reunión del miércoles pasado fue convocada por la V Región Militar debido a que el tema central fue la evaluación de resultados de las Bases de Operación Mixta (BOM), que operan en 5 de los 9 municipios del Área Metropolitana (Guadalajara, Zapopan, Tlajomulco, Tlaquepaque y Tonalá), incluidos en la lista nacional de los 50 municipios donde se concentra el 42 por ciento de los homicidios dolosos del país, según anunció el Presidente Enrique Peña Nieto en la última reunión del Consejo Nacional de Seguridad del pasado 30 de agosto. En estas bases se diseñan estrategias en las que participan de manera conjunta policías municipales, estatales, federales y soldados.

Por eso dejó muy mal sabor de boca entre los mandos castrenses y del Cisen, que la reunión haya sido ignorada por los representantes de la capital jalisciense en esa mesa. Más aún porque es en territorio tapatío donde se registra una buena parte de la dinámica delincuencial que padece la entidad. ¿A qué se debió la ausencia tanto del presidente municipal, Enrique Alfaro, como de su comisario de seguridad, Salvador Caro? ¿Qué otro tema es más prioritario que la seguridad para no responder a una reunión del Grupo Especial de Coordinación? Fueron algunas de las preguntas que se hicieron entre los convocantes, y que desde luego habrá que preguntar al alcalde.

Caso distinto ocurrió con la alcaldesa de Tlaquepaque, María Elena Limón, quien acudió a la reunión sin su jefe policial, Camilo González, no porque no haya querido ir, sino porque no fue convocado. Por ese hecho algunos adelantan cambios ya en la Comisaría de Tlaquepaque. Veremos.

jaime.barrera@milenio.com
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