Radar

Godoy: el talón de Aquiles del alfarismo

Al menos en el discurso, cuatro de los dirigentes estatales de los cinco partidos políticos representados en el Congreso del Estado salieron a deslindarse de la alianza con el cuestionado y aún auditor Alonso Godoy Pelayo, que por su silencio ante las opacidades del presunto fiscalizador de los recursos públicos de Jalisco, supuse en este espacio el miércoles de la semana pasada.

En el Radar de ese día expuse que al Partido Revolucionario Institucional (PRI), al Partido Acción Nacional (PAN) al Partido Movimiento Ciudadano (PMC), al Partido de la Revolución Democrática (PRD) y al Partido Verde Ecologista (PVEM) los hermanaba y los hacía iguales la protección que le daban a un auditor que exige cuentas, pero aborrece darlas y que desprecia a sus diputados y al Poder Legislativo en pleno, al ignorar sus llamados.

Que la última prueba de esa alianza por la impunidad era haber dejado pasar sin decir absolutamente nada la construcción de un megaedificio en el que se invirtieron al menos 318 millones de pesos en total opacidad para albergar a una desacreditada Auditoría Superior del Estado de Jalisco.

Pues bien, el primero en salir a negar esa alianza fue el priista Hugo Contreras; le siguió Juan Carlos Guerrero, del PRD; Enrique Aubry, del PVEM y ayer, Miguel Ángel Monraz.

Palabras más, palabras menos, los cuatro negaron proteger a Godoy Pelayo y anunciaron públicamente que llamarían a sus diputados para que exigieran que el titular de la ASEJ atendiera al citatorio y acudiera al Congreso a rendir cuentas. Coincidieron también en que pedirían a sus legisladores acelerar las reformas a la ley de fiscalización ya que el modelo actual era inoperante.

El único que declinó hacer declaraciones públicas sobre el tema fue el dirigente estatal del Partido Movimiento Ciudadano, Hugo Luna.

El alfarismo ya había dado muestras de su cercanía y complicidad con Godoy Pelayo desde el arranque de la LX Legislatura, cuando al día siguiente de que los 39 diputados y diputadas le pidieron por escrito su renuncia por falta de credibilidad, producto de sus complicidades con las corruptelas de pasadas Legislaturas, el coordinador de la fracción parlamentaria pemecista, Clemente Castañeda, salió a decir que ellos no avalaban esa petición que horas antes habían votado a favor.

Esa decisión lesionó gravemente el discurso de cambiar la historia de corrupción e impunidad en el Congreso y en Jalisco, que prometieron los diputados alfaristas al presentarse como una expresión que se inauguraba en la vida parlamentaria del estado libre de todo compromiso.

La opción por mantener el silencio en el tema que eligió el dirigente estatal del PMC confirma la alianza de ese partido y su hombre fuerte, Enrique Alfaro, con un auditor en el que nadie confía y que se convertirá en el talón de Aquiles de ese movimiento en la batalla electoral del 2015.

 

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