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Para la Fiscalía, Sánchez robó de Panamericanos

A fines del 2012, a dos meses que terminara la administración del panista Emilio González Márquez, que se supo del incumplimiento del pago del crédito quirografario por mil 400 millones de pesos, que se destinaron a gastos de los Juegos Panamericanos, se volvieron a despertar muchas de las sospechas de corrupción en los manejos financieros por la justa deportiva continental.

Los primeros señalamientos en ese sentido vinieron desde las revisiones que hizo del gasto en la organización de los Juegos Panamericanos en la pasada legislatura local, que se ratificaron en febrero de 2012, cuando la Auditoría Superior de la Federación concluyó que de los casi 427 millones de pesos invertidos en infraestructura deportiva en 2010, en poco más de 109 millones fueron ejercidos con anomalías, es decir el 25 por ciento. Encontraron de todo, pagos a sobreprecio, renta de maquinaria fantasma, violación de topes de gasto y al menos nueve estadios mal construidos.

Aunque el gobierno emilista siempre argumentó que el crédito quirografario se tuvo que contratar porque el gobierno federal que encabezaba el también panista Felipe Calderón, “los dejó solos” y nunca les entregó recursos que les había prometido para completar el gasto panamericano, los cierto es que ese ejercicio presupuestal siempre tuvo un alto grado de opacidad.

Prueba de ello, fue que el boquete panamericano pasó de repente de mil 800 millones de pesos, a 3 mil 200 millones de pesos, a juzgar por el crédito de esa cantidad que intentó contratar en enero de 2013 el gobernador Emilio González. La actual Legislatura sin embargo le autorizó sólo un crédito por 2 mil 400 millones de pesos.

Otra prueba de la poca claridad que hubo en la aplicación de los recursos públicos en los Panamericanos realizados en octubre de 2011, fue el hecho de que nunca se informó que se tomaron recursos millonarios del presupuesto de la Inmobiliaria y Promotora de Vivienda Popular en el Estado (Iprovipe), dedicada a dotar de vivienda a los más pobres de Jalisco, para terminar la construcción de las Villas Panamericanas.

Por todo ello, muchos nos hemos cuestionado quién se enriqueció ilegalmente con ese evento deportivo. Pues bien, ayer la Fiscalía General del Estado lanzó el primer nombre. Se trata de Jorge Sánchez Martínez, ex director del Iprovipe, a quien detuvieron ayer temprano pero que tuvieron que dejar libre por un amparo, que pretenden apelar.

A este ex funcionario, uno de los más cercanos políticos al ex mandatario Emilio González, se le acusa de desviar 10 millones de pesos que salieron de su dependencia para las Villas Panamericanas pero que se perdieron en el camino.

La pregunta es ahora si le podrán acreditar esa acusación y qué otros nombres se sumaran al de los acusados de robar de los JP.

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jaime.barrera@milenio.com