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Espinosa Guarro y los abogados "talibanes"

Ahora que Ernesto Espinosa Guarro, ex secretario del Trabajo y Previsión Social (STyPS) en el gobierno del panista Emilio González Márquez, tendrá que acudir a la Fiscalía General a comparecer por las acusaciones en su contra de peculado, desvío y aprovechamiento indebido de atribuciones y facultades,  por el presunto desvío de 1.6 millones de pesos del Servicio Nacional de Empleo, sería bueno aprovechar también para que explique por qué durante su gestión nada supimos de la operación de los autollamados abogados talibanes.

Y es que el también ex líder del blanquiazul y ex alcalde tapatío interino en la Administración municipal que dejó Emilio para contender en 2006 por la gubernatura del estado, nunca denunció los pagos millonarios que salían del erario para pagar laudos laborales a todas luces ilegales.

De esa trama corrupta en la que participan despachos jurídicos que han medrado por años de las contribuciones de los ciudadanos al coludirse con malos abogados del sector público, de la junta local de conciliación y arbitraje y malos burócratas, para inflar liquidaciones alterando sueldos y contratos laborales, nos enteramos hasta que llegó la nueva Administración priista, y en particular por las denuncias penales que hizo contra los abogados talibanes, el actual titular de la STyPS, Eduardo Almaguer Ramírez.

Este funcionario priista llegó, descubrió y formalizó querellas por el millonario desvío de recursos públicos y la extorsión a empresas que se venía dando por décadas a través de los juicios laborales amañados. Al igual que muchos de sus antecesores, Espinosa Guarro dejó operar esa muy redituable industria ilegal.

El afectar este negocio millonario ha traído serias amenazas y múltiples denuncias civiles y penales de los afectados contra Almaguer, ya que al parecer los talibanes siguen teniendo buenos contactos en la Fiscalía Central, donde las denuncias permanecen estancadas y siguen sin llamar a cuentas a los voraces abogados.

¿La omisión de Espinosa Guarro se debió a que él sí sucumbió a las amenazas de los talibanes? ¿O de plano le pasaron de noche pagos de laudos tan absurdos como los de más de 30 millones de pesos a notificadores que decían ganar 600 mil pesos mensuales en el SIAPA sin que nadie chistara? ¿O nunca denunció a cambio de algún beneficio de esta red de corrupción?

Esas son preguntas que habrán que hacer en la Fiscalía Central a Espinosa Guarro para poder avanzar en el cúmulo de denuncias que sobre los abogados talibanes tienen sin avanzar.

Porque sin duda de la industria corrupta de los laudos amañados que operó impune siempre, podemos recuperar infinitamente más que los 1.6 millones de pesos por los que claro que debe responder también el ex titular del STyPS.

jaime.barrera@milenio.com

http://twitter.com/jbarrera4