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El Efecto Coll

Te diré dos cosas: yo en este andar político aprendí que no hay nada más difícil que estar cerca del dinero. Ni en mi vida política estuve cerca de una chequera (...) yo fui contratado, creo que por 70 mil o 73 mil pesos mensuales por la coordinación de los eventos, todo lo demás fue contratado por los organizadores de los Juegos".

Esa fue la respuesta que me dio Herbert Taylor Arthur, el funcionario más poderoso en el gobierno de Emilio González Márquez, cuando le pregunté en MILENIO RADIO en enero de 2013, a unos días que terminara el sexenio, si le preocupaba la revisión que se hacía en el proceso de entrega-recepción de las cuentas de lo gastado en la inauguración y en la clausura de los Juegos Panamericanos 2011, y en dependencias que se crearon para él como la Coordinación de Innovación y Desarrollo, y otras que se supeditaron a ésta como el Fideicomiso para el Desarrollo Urbano de Jalisco (FIDEUR), en donde se gastaron más de 100 millones de pesos en proyectos que se quedaron en los cajones como el de la Vía Express o el de la Ciudad de la Salud, entre otros.

El encargo de la apertura y cierre de los Panamericanos se lo pidió Emilio poco después de que en junio de 2010, renunció a su cargo en protesta porque su jefe no paró la candidatura panista a la gubernatura de Fernando Guzmán, quien luego de la elección, atribuyó su estrepitosa derrota a la traición de ambos por su apoyo al alfarismo.

Pues bien, la detención en días pasados de César Coll, acusado de haber contratado innecesariamente a tres empresas para ordenar la entrega-recepción de la Comisión Estatal del Agua (CEA) a las que pagó casi 4 millones de pesos, pareció disipar aquella despreocupación y Taylor solicitó por segunda ocasión un amparo ante un Juez Federal, para que éste exigiera a la Fiscalía estatal informarle si había o no alguna averiguación previa en su contra.

Para el litigio, Herbert no se asesoró de cualquiera. Aparecen en el expediente los nombres de cuatro abogados entre los que destaca el de Marco Antonio del Toro, quien encabeza la defensa de la ex mujer fuerte del SNTE, Elba Esther Gordillo. Hace 20 años, cuando empezaba a repuntar su carrera, Del Toro fue contratado también por el primer gobierno panista que encabezó Alberto Cárdenas para que llevara el caso contra el ex gobernador Guillermo Cosío Vidaurri y otros de sus funcionarios a los que se acusaba de distintos desvíos.

El ejemplo de Herbert lo replicó al día siguiente el ex director administrativo del Seguro Popular, Álvaro Córdoba, quien tiene ya abierto un proceso en el Juzgado Noveno de lo Criminal acusado de estar involucrado en un desvío de 326 mdp.

Habrá que ver si el Efecto Coll no provoca una lluvia de amparos de otros ex funcionarios que desean como Herbert y Córdoba, que les sirva de escudo para defenderse ante el Ministerio Público sin pasar el trago amargo de posar ante las cámaras de la Fiscalía y dormir en las hacinadas celdas de Puente Grande.

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