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Las ERT que odian redimen a los choferes de taxis

Quién se los iba a decir, aquellos "intrusos y enemigos" (las Empresas de Redes de Transporte (ERT) como CityDrive, Uber y Cabify) que según sus patrones, los acaparadores de los taxis amarillos, les quitarían su trabajo y el sustento de su familia, provocaron finalmente lo que nunca les ofreció su sindicato: un permiso y hasta un crédito blando para adquirir un vehículo ecológico.

Tuvieron que pasar muchos años, toda una vida en miles de trabajadores del volante, de sometimiento a líderes sindicales, que ligados al poder de políticos oportunistas, traficaron y acapararon los permisos de taxi, que en teoría eran un instrumento para ofrecer, desde el gobierno, una opción de sustento a familias de bajos recursos.

En esa perversión, aparecieron los políticos que con la complicidad de voraces y corruptos líderes sindicales y prestanombres, concentraron en sus manos la mayoría de esos permisos, con cuya explotación amasaron grandes fortunas, a cambio de un servicio de baja calidad en detrimento de la ciudadanía, de sus usuarios. Por eso las ERT que llegaron hace un par de años a la ciudad no encontraron competencia alguna y con el uso de las nuevas tecnologías y un mejor servicio, pusieron en jaque el esquema anquilosado y obsoleto con el que operan los acaparadores.

Todos ellos están ocultos en el padrón de concesionarios de taxis, que el gobierno estatal recordó ayer, se puede consultar en el portal de transparencia del Poder Ejecutivo. El caso es que ese padrón podría adquirir una real relevancia con la buena noticia que implicó el programa de modernización integral de taxis, que presentó ayer el Gobernador Aristóteles Sandoval, y con el que pretenden ayudar a los choferes con mayor antigüedad en el servicio.

Porque ¿Cuántos de los que aparecen hoy como concesionarios son en realidad trabajadores del volante que fueron obligados de alguna manera a fungir como prestanombres? ¿Quiénes son los más grandes acaparadores de los permisos de taxis? ¿De quién es el negocio millonario de las mutualidades que sólo sirven para cobrar más de 500 pesos mensuales a los más de 13 mil taxistas que circulan en Jalisco?

Las respuestas a estas interrogantes y el inicio del fin de los caciques de los taxis podría venir con la realización de un verdadero padrón de trabajadores del volante que garantice que las mil nuevas concesiones de coches de alquiler y el crédito para los vehículos híbridos sean realmente para los que llevan hasta 30 o 40 años pagando liquidación a los que medran de cientos de permisos.

Ojalá muchos de ellos salgan del padrón actual de concesionarios al revelarse a sus desleales dirigencias sindicales y patrones acaparadores. Que digan el nombre del que realmente es dueño del permiso para que puedan aspirar al suyo. Ese arrojo es indispensable para que, ahora que la necesidad de regular a las nuevas Empresas de Redes de Transporte, que tanto odiaron, se les haga justicia.

twitter: @jbarrera4
jaime.barrera@milenio.com