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¿Dillon Aero para vengar Ocotlán en Tanhuato?

"Acribillando a 3 mil disparos por minuto", se lee en la publicidad y la literatura especializada en armas sobre la ametralladora Dillon Aero, utilizada por el Ejército Mexicano y la Policía Federal en operativos de tierra, mar y aire.

Esta moderna arma de fabricación estadunidense, señalan los expertos, “utiliza un sistema Gatling de seis cañones rotativos movidos eléctricamente. Al disparar munición del calibre 7,62 OTAN también se le conoce como Minigun, ya que el resto de ametralladoras similares disparan munición de mayor calibre”.

El uso de una ametralladora de este tipo en el helicóptero Black Hawk de la Policía Federal que participó en el operativo del viernes en Tanhuato, Michoacán, en los límites con Jalisco, podría haber sido lo que marcó la diferencia en la capacidad de fuego entre las fuerzas federales y los presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación, a los que causaron 42 bajas contra una sola del lado policial.

Esta asimetría en el saldo del enfrentamiento en el Rancho del Sol, cuya entrada está al pie de la autopista de cuota Guadalajara-DF, ha despertado muchas suspicacias y puesto en entredicho la versión oficial de que se trató de un operativo que se desató luego de ser agredidos, y después, que fue resultado de la investigación de una denuncia por despojo de los dueños de la finca.

Nada dicen, por ejemplo, de que el choque con los presuntos delincuentes se haya dado por la persecución de la célula del CJNG, que iniciaron a través de las Bases de Operación Mixta, que instalaron fuerzas federales en la zona de la Ciénega de Jalisco luego de la emboscada a gendarmes federales a plenas nueve de la noche en la cabecera municipal de Ocotlán, donde vivían la mayoría de los que murieron en la balacera.  En  aquel ataque del viernes 20 de marzo, cayeron cinco uniformados, cuatro civiles inocentes, entre ellos un menor y dos sicarios. 

Hasta ahora en la explicación oficial que han dado Monte Alejandro Rubido, comisionado nacional de Seguridad, y Enrique Galindo Ceballos, comisionado general de la Policía Federal, nada han dicho de la función de la aeronave en el operativo ni el armamento utilizado, aunque reconocieron que tres balas de R-15 alcanzaron a la aeronave. Por supuesto, han asegurado que en ningún momento actuaron de forma extrajudicial ni cometieron ejecuciones.

¿Se utilizó o no la Dillon desde el helicóptero? ¿Su uso viola o no los protocolos de contención policial?

Tocará a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) averiguarlo, al igual que las versiones de familiares de uno de los jóvenes muertos, que asegura que el cuerpo de su hijo y otros caídos presentan mutilaciones. Porque combatir la ilegalidad con más ilegalidad, lo único que generará es más violencia.

Sobre todo ahora que se reconoce que el Operativo Jalisco no le ha permitido al Estado Mexicano “estar ni cerquita” del Mencho líder del CJNG, convertido en su principal objetivo.

twitter: @jbarrera4   

jaime.barrera@milenio.com