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Consejo ciudadano del Imeplan: mal inicio

Pésimo augurio para el futuro del Instituto Metropolitano de Planeación fue el arranque ayer de su Consejo Ciudadano, a cuya toma de protesta sólo llegaron 10 de los 16 integrantes.

Mal inicio que refleja lo accidentado de su conformación, desde la opacidad y lo inoportuno de las primeras convocatorias que lanzaron los ayuntamientos en pleno periodo vacacional de semana santa, hasta el poco interés que se generó en su integración.

De entrada, lo que tendremos que preguntarnos es si a los que no atendieron al llamado realmente les interesa formar este cuerpo colegiado clave para el funcionamiento de esta nueva institución, que nació tras años de lucha de distintos organismos ciudadanos preocupados por el crecimiento desordenado y sin rumbo de la metrópoli.

Si se supone que el registro de aspirantes fue totalmente voluntario habrá que ver por qué razón Federico González Martínez, consejero por Guadalajara; Miriam Martínez, de Tonalá; Abraham Alcalá Sánchez y José Mora Vaca, de Juanacatlán; Gabriel Casillas Moreno y Margarita Hernández, de Ixtlahuacán de los Membrillos; y Norberto Bueno Pérez, de El Salto, brillaron por su ausencia.

Preocupante también que ni siquiera la Junta de Coordinación Metropolitana que integran los ocho alcaldes de la zona centro de Jalisco (Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tlajomulco, Tonalá, El Salto, Ixtlahuacán de los Membrillos y Juanacatlán) haya estado completa en la constitución formal del Consejo Ciudadano por la inasistencia de  Joel González, presidente municipal de El Salto.

Como le he planteado aquí en varias ocasiones, de acuerdo a sus estatutos, el Imeplan funcionará con la interacción de cuatro esferas de responsabilidad. La primera que integran los alcaldes;  la segunda es el consejo consultivo en el que actuarán los directores de planeación municipales y otros funcionarios estatales y federales responsables de tareas que incidan en los servicios públicos y políticas de la metrópoli; la tercera la constituye el propio Imeplan, con su director, Alberto Orozco y sus gerencias, que habrá que ver cómo se conforma; y la cuarta es la del consejo ciudadano.

Por ello el más preocupado por este débil inicio de su consejo ciudadano, debe ser el propio Orozco Ochoa, que sin un respaldo fuerte, con peso e influencia en este espacio, será muy difícil que enfrente los momentos de tensión con los alcaldes cuando se pretendan implementar políticas públicas metropolitanas en las que no todos estén de acuerdo o vean como una amenaza a sus espacios de poder.

El Imeplan y su Consejo Ciudadano inician, pues, en condiciones adversas. Ojalá y los 10 integrantes que ayer sí respondieron al compromiso cumplan también con un buen papel de representación de los habitantes de una zona metropolitana que le urge mejorar los servicios públicos y ordenar su crecimiento, procesos indispensables para mitigar  el deterioro de nuestra calidad de vida.

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