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¿Y el Comité Técnico de Valoración Salarial?

Socarronamente se le llamaba el “Se te ve ese”, por el sonido que emanaba de la lectura en voz alta de sus siglas. Hasta hoy, por cierto, no se la ha visto ni escuchado por ningún lado, pese a los escándalos salariales en el IEPCJ y ahora en la Auditoría Superior del Estado.

El CTVS se hizo famoso por allá en el sexenio del segundo gobernador del PAN en Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, cuando la tendencia de aumentar los sueldos de los funcionarios públicos se desembocó, bajo la lógica panista de un sexenio anterior de que para combatir la corrupción  y para tener jefes calificados para la burocracia había que ofrecer como Estado salarios competitivos.

El caso es que con ese esquema, lejos de acabar con las corruptelas, pareció que se estimuló más ese lastre y la voracidad se apropió del sistema de alzas a las remuneraciones de políticos y funcionarios, sin que podamos asegurar que eso haya aumentado la calidad y la mística en el servicio público.

Lo peor fue que no solamente vino un súbito aumento de sueldos, sino la aparición sin límite de prestaciones, como seguros de gastos médicos mayores, seguros dotales para el retiro y bonos, entre otros “estímulos” definidos en total discrecionalidad. Eso sin duda fue un factor decisivo que hizo engordar las nóminas que hoy devoran los presupuestos públicos.

Fue de tal tamaño la crisis y el repudio social a las ambiciones monetarias de los altos niveles de gobierno, que no quedó de otra a la clase política, encabezada entonces por los panistas, que formar este Comité integrado por representantes de universidades, especialistas en recursos humanos y representantes de organismos empresariales, para que evaluaran si los ingresos de los principales funcionarios estaban por arriba, por abajo o adecuados a su nivel de responsabilidad.  

De esa fecha a la actualidad el CTVS ha tenido apariciones intermitentes. Su última dictaminación se dio a unos meses de iniciada la actual Administración, para revisar los ingresos de algunos de los principales colaboradores del Gobernador Jorge Aristóteles Sandoval.

Visto en retrospectiva, pues, el CTVS sirvió en su momento para detener un poco la escalada de salarios oficiales, ordenar la baja de algunos sueldos y prohibir los bonos, pero por lo vivido con los salarios en el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, y lo que pasa en la ASEJ, que pese a la crisis de credibilidad que arrastra desde hace al menos 5 años, tiene a su titular Alonso Godoy Pelayo, como el funcionario de mayor salario en  Jalisco y el fiscalizador más caro de México, el tema está lejos de resolverse.

Toca a la Secretaría General de Gobierno convocar al CTVS, no sólo para que emita su posicionamiento sobre el caso de la ASEJ, sino para que replantee sus alcances y a la luz de la nueva Ley de Austeridad se busque mayor transparencia y claridad de criterios en materia salarial, paso indispensable para recuperar en Jalisco la confianza ciudadana en este momento crítico del México de la incredulidad en sus gobiernos.

twitter: @jbarrera4   

jaime.barrera@milenio.com